No necesitás ser un chef ni gastar una fortuna para comer como los dioses. Los fideos al ajo y óleo (Aglio e Olio) son el salvavidas definitivo: se hacen con tres ingredientes básicos y en el mismo tiempo que tarda en hervir el agua. Es el plato ideal para cuando llegás cansado y no querés complicaciones, pero tenés ganas de algo rico.
El secreto para que te salga espectacular está en la temperatura del aceite y en cómo cortás el ajo. Acá te pasamos la guía rápida para que te luzcas hoy mismo en la cocina.
Ingredientes: lo que tenés en casa
Para preparar una porción abundante necesitás:
- Fideos: 400 g de spaghetti (o lo que tengas a mano).
- Ajo: 4 dientes (si te gusta fuerte, mandale más).
- Aceite de oliva: Media taza (o aceite común si el presupuesto está ajustado).
- Sabor: Perejil fresco, una pizca de ají molido o peperoncino y sal.
- El toque extra: Una cucharada de sardella (conserva de pescado picante) si querés un sabor más intenso.
Paso a paso: cómo lograr el sabor de bodegón
Para que el ajo no se queme y la pasta quede bien sabrosa, seguí este orden:
- La pasta: Poné a hervir los fideos en abundante agua con sal. Sacalos un minuto antes de que estén listos (al dente).
- El ajo: Mientras se hacen los fideos, cortá el ajo en láminas bien finitas. Ponelos en una sartén con el aceite en frío y recién ahí prendé el fuego medio.
- El punto justo: Cuando el ajo empiece a burbujear y se ponga apenas dorado, tirá el ají molido y sacá la sartén del fuego. Ojo: si el ajo se pone marrón, se vuelve amargo y te arruina el plato.
- La unión: Tirá los fideos colados directamente en la sartén con un chorrito del agua de cocción. Salteá todo un minuto, tirale el perejil picado y listo.
Cómo servirlo para quedar como un duque
Serví los fideos en un plato hondo para que no se enfríen rápido. El toque final es ponerle la sardella o un poquito más de ají por arriba. No necesita queso rallado, pero si tenés un poquito de pan viejo, podés rallarlo y tostarlo en una sartén con aceite para darle un toque crocante por encima.
Tip de ahorro: Este plato es la base de todo. Si te sobró un poquito de pollo o alguna verdura cocida, se la tirás al final y tenés una cena nueva.