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UN MANJAR

Fideos al ajo y óleo: la receta más barata y rápida

Aprendé el truco de los bodegones para que el ajo salga "manteca" y no sea amargo. Se hace en 15 minutos y con lo que tenés en la cocina.

Fideos al ajo y óleo: la receta más barata y rápida

No necesitás ser un chef ni gastar una fortuna para comer como los dioses. Los fideos al ajo y óleo (Aglio e Olio) son el salvavidas definitivo: se hacen con tres ingredientes básicos y en el mismo tiempo que tarda en hervir el agua. Es el plato ideal para cuando llegás cansado y no querés complicaciones, pero tenés ganas de algo rico.

El secreto para que te salga espectacular está en la temperatura del aceite y en cómo cortás el ajo. Acá te pasamos la guía rápida para que te luzcas hoy mismo en la cocina.

Ingredientes: lo que tenés en casa

Para preparar una porción abundante necesitás:

  • Fideos: 400 g de spaghetti (o lo que tengas a mano).
  • Ajo: 4 dientes (si te gusta fuerte, mandale más).
  • Aceite de oliva: Media taza (o aceite común si el presupuesto está ajustado).
  • Sabor: Perejil fresco, una pizca de ají molido o peperoncino y sal.
  • El toque extra: Una cucharada de sardella (conserva de pescado picante) si querés un sabor más intenso.

Paso a paso: cómo lograr el sabor de bodegón

Para que el ajo no se queme y la pasta quede bien sabrosa, seguí este orden:

  1.     La pasta: Poné a hervir los fideos en abundante agua con sal. Sacalos un minuto antes de que estén listos (al dente).
  2.     El ajo: Mientras se hacen los fideos, cortá el ajo en láminas bien finitas. Ponelos en una sartén con el aceite en frío y recién ahí prendé el fuego medio.
  3.     El punto justo: Cuando el ajo empiece a burbujear y se ponga apenas dorado, tirá el ají molido y sacá la sartén del fuego. Ojo: si el ajo se pone marrón, se vuelve amargo y te arruina el plato.
  4.     La unión: Tirá los fideos colados directamente en la sartén con un chorrito del agua de cocción. Salteá todo un minuto, tirale el perejil picado y listo.

Cómo servirlo para quedar como un duque

Serví los fideos en un plato hondo para que no se enfríen rápido. El toque final es ponerle la sardella o un poquito más de ají por arriba. No necesita queso rallado, pero si tenés un poquito de pan viejo, podés rallarlo y tostarlo en una sartén con aceite para darle un toque crocante por encima.

Tip de ahorro: Este plato es la base de todo. Si te sobró un poquito de pollo o alguna verdura cocida, se la tirás al final y tenés una cena nueva.


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