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RICO Y FÁCIL

Palmeritas caseras y exprés: el truco para resolver la merienda con dos tapas de tarta

Crujientes, doradas y con ese irresistible sabor caramelizado.

Palmeritas caseras y exprés: el truco para resolver la merienda con dos tapas de tarta

El crujido perfecto al morder una factura tibia es uno de los mayores placeres de la tarde, más todavía cuando el día se pone gris y dan ganas de quedarse adentro. Imaginate el aroma a manteca y azúcar tostada inundando tu cocina mientras se calienta el agua para los mates. Con esta receta vas a transformar un ingrediente súper común en una fuente llena de palmeritas hojaldradas, brillantes y crocantes, con esa textura rústica y deliciosa que te hace dudar si realmente salieron de tu horno o de la mejor panadería del barrio.

Ingredientes

2 discos de masa de pascualina hojaldrada

100 g de manteca a punto pomada

200 g de azúcar (aproximadamente)

Preparación paso a paso

Desenvolvé los dos discos de pascualina sobre la mesada limpia. Con la ayuda de un palote de amasar, estiralos un poco de forma individual para que dejen de ser perfectamente redondos y queden lo más rectangulares posible, lo que facilitará un enrollado parejo.

Usando un pincel de cocina o el dorso de una cuchara, untá toda la superficie de ambos discos con los 100 g de manteca a punto pomada, distribuyéndola de manera uniforme.

Espolvoreá los 200 g de azúcar de forma abundante sobre la manteca hasta cubrir por completo toda la superficie de las dos masas.

Para el enrollado, comenzá a doblar con cuidado los dos extremos largos de cada masa hacia el centro de forma simultánea. Vas a continuar enrollando hasta que los dos rollitos se encuentren justo en el medio, quedando pegados uno al lado del otro.

Colocá los dos rollos obtenidos en una bandeja y llevalos al freezer o congelador durante unos 15 minutos. Este paso es fundamental para que la manteca se endurezca y la masa tome cuerpo, permitiéndote hacer cortes limpios sin que se deformen.

Retirá los rollos del frío y, con un cuchillo bien afilado, cortá rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor.

Acomodá las palmeritas en una placa para horno previamente enmantecada o cubierta con papel manteca, dejando una separación de un par de centímetros entre cada una ya que el hojaldre va a crecer durante la cocción.

Llevá la placa a un horno fuerte precalentado a 200 °C. Horneá durante unos 5 o 6 minutos hasta que la base empiece a dorarse y caramelizar, dalas vuelta con una espátula y dejalas cocinar por otros 5 minutos del otro lado hasta que queden completamente doradas.

Retiralas del horno, dejalas enfriar un par de minutos sobre una rejilla para que terminen de ponerse bien crocantes y servilas.


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