Se viene el Viernes Santo y no hace falta gastar una fortuna para cumplir con la tradición. El pescado al horno es el plato "salvador": es sano, rápido y, si usás filet de merluza o gatuzo, cuidás el bolsillo. No importa si lo comprás fresco o congelado, el secreto de la receta está en la cocción.
Con un par de papas, cebolla y un buen chorro de aceite, podés armar un banquete que le guste a todos. Acá te dejamos el paso a paso para que el pescado te salga en su punto justo y no se te desarme en la fuente.
Ingredientes para que coman dos personas (o más)
Para esta receta rendidora necesitás:
- Pescado: 450 gramos de filet (merluza, gatuzo o el que consigas en oferta).
- Verduras: 1 cebolla grande, 1 morrón rojo y 4 dientes de ajo.
- Papas: 2 unidades medianas (el "colchón" infaltable).
- Sabor: laurel, pimienta, sal y aceite de oliva (o girasol).
- Opcional: un chorrito de vino blanco para que no se seque.
Paso a paso: el secreto del "colchón" de verduras
Para que el pescado no se te pegue a la fuente y salga con todo el gusto, seguí este orden:
- Prepará la base: cortá las papas y la cebolla en rodajas finas (tipo española). Ponelas en una fuente para horno con aceite, sal y laurel.
- Primer horneado: mandá la fuente al horno a 180 grados por unos 20 minutos. Las verduras tienen que estar tiernas antes de poner el pescado, porque el filet se cocina mucho más rápido.
- El pescado: secá bien los filetes con papel de cocina (clave si estaban congelados). Ponelos arriba de las verduras, sumá el morrón en tiras y el chorrito de vino.
- Toque final: horneá todo junto por otros 15 o 20 minutos. Mientras, dorá los ajos laminados en una sartén con aceite y tiráselos arriba apenas saques la fuente del horno.
Trucos para que la receta no falle nunca
Si comprás pescado congelado, el error más común es mandarlo directo al horno con agua. Dejá que se descongele en la heladera desde la noche anterior y secalo bien antes de cocinarlo; así evitás que se te hierva en lugar de asarse.
En lugar de papa, podés usar rodajas de zapallo o simplemente mucha cebolla. Lo importante es que el pescado no toque el fondo de la fuente. Este plato es la solución ideal para una Semana Santa rica, sana y, sobre todo, barata.