Si no tenemos ganas de sentirnos maestros pizzeros y por el contrario, resolver de la forma más sencilla una buena cena con pizzas, esta masa es imbatible. No se amasa, queda alta y esponjosa pero hace buen piso, típica de las pizzas caseras de la infancia, llenadoras y sabrosas.
La llaman pizza batida y es una pariente de la focaccia o la ciabatta, pero mucho más rápida. Se hace con levadura, lo que le da ese gustito característico, y además rinde, ya que con 400 g de harina salen 2 pizzas medianas.
Los ingredientes son:
- 400 g de harina
- 1 cdta. de levadura seca o 25 g de levadura fresca
- agua tibia c/n
- 2-3 cdas. de aceite
- 1 pizca de azúcar
- sal c/n
Cómo se hace en 6 pasos
- En un recipiente amplio volcar la harina, azúcar, sal, aceite.
- Ir agregando agua tibia mientras se va batiendo con la mano, o con una cuchara de madera.
- Se añade más agua de normal, porque la masa no debe quedar como la clásica, si no más bien líquida, no se debe formar un bollo. Se bate unos minutos y luego se deja leudar en clima cálido hasta que duplique su volumen.
- Luego volcar en 2 pizzeras aceitadas la mitad de la mezcla en cada una y con una cuchara aceitada distribuir bien la masa.
- Llevar a horno fuerte y cocinar unos 10 a 15 minutos hasta que haga piso, y esté cocida también por arriba, pero no tostada.
- Agregar en ese momento salsa, queso y volver al horno para gratinar.