El Megruli khachapuri es uno de los tesoros de la gastronomía georgiana: una tarta de queso que logra el equilibrio perfecto entre suavidad y crocancia. La receta de esta masa dorada y ligera envuelve un relleno cremoso que se derrite en la boca, convirtiéndola en un plato tan simple como adictivo.
Este clásico se disfruta tanto como aperitivo, acompañamiento o incluso como plato principal, y conquista por su sabor intenso pero accesible. Prepararla en casa permite experimentar con la tradición georgiana y sorprender a familiares y amigos con algo diferente, sabroso y lleno de textura.
¿Cómo preparar el "Megruli khachapuri", la tarta de queso georgiana?
El khachapuri tiene raíces profundas en la cultura georgiana y es considerado un símbolo de hospitalidad y tradición. Cada región de Georgia tiene su propia versión, y el Megruli, originario de la región de Mingrelia, se distingue por llevar queso tanto dentro como sobre la masa, lo que lo hace especialmente jugoso y sabroso.
Ingredientes:
- 500 gramos de harina
- 250 ml de leche tibia
- 7 gramos de levadura seca
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- 2 huevos
- 400 gramos de queso feta o un queso fresco similar
- 200 gramos de queso muzzarella rallado
- 50 gramos de manteca derretida
Preparación:
-Mezclá la levadura con la leche tibia y el azúcar. Dejá reposar unos 10 minutos hasta que empiece a formar espuma. En un bol grande, combiná la harina y la sal, hacé un hueco en el centro y volcá la mezcla de levadura, el huevo y el aceite. Amasá hasta obtener una masa suave y homogénea, tapala y dejala reposar 1 hora hasta que duplique su tamaño.
-Mientras la masa descansa, mezclá los quesos con un huevo y reservá. Esto ayuda a que el relleno quede cremoso y compacto.
-Dividí la masa en porciones y estirala formando círculos de unos 20 cm de diámetro. Colocá el relleno de queso en el centro y doblá los bordes hacia adentro, dejando el centro descubierto si querés la versión clásica.
-Precalentá el horno a 200°C. Colocá las tartas en una bandeja con papel manteca, pincelá los bordes con huevo batido y horneá 20-25 minutos o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
-Al sacarlo del horno, pincelá con manteca derretida y serví caliente. Podés agregar un poco más de queso rallado por encima si querés un extra de cremosidad.