La humita en olla es uno de los platos más queridos de nuestra gastronomía y esta receta combina lo mejor de ese sabor tradicional con la textura delicada de una sopa crema bien suave... que lleva mucho menos trabajo que una humita en olla.
La cocinera Val Erlich la compartió en sus redes y vale la pena, porque tiene ese sabor fantástico del choclo, es bien cremosa, lleva queso y se hace en pocos pasos.
No necesitás rallar los choclos uno por uno como en la receta clásica. Con desgranarlos en crudo y dejar que la licuadora haga su magia, resolvés una entrada o una cena espectacular en media hora.
Ingredientes básicos para una olla generosa
- 1 cebolla mediana
- 1 morrón rojo
- 3 dientes de ajo
- 4 choclos frescos y crudos (los amarillos van ideal)
- 1 litro de caldo de verduras o agua
- 100 cc de crema de leche
- Queso muzzarella o queso cremoso a gusto
- Sal, pimienta y aceite de oliva
- Para decorar: verdeo picado y unos granos de choclo extra
Preparación paso a paso
La base de vegetales
Cortá la cebolla y el morrón rojo en cubos medianos. Por otro lado, apoyá los choclos crudos sobre una tabla y, con un cuchillo filoso, desgranalos por completo cortando de arriba a abajo.
Calentá una olla con un buen chorrito de aceite de oliva y poné a sudar el morrón, la cebolla y los dientes de ajo enteros con una pizca de sal. Cociná a fuego medio hasta que notes la cebolla transparente y tierna.
La cocción
Incorporá los granos de choclo crudo a la olla, verté el litro de caldo o agua caliente, y salpimentá a gusto. Tapá la olla y, una vez que rompa el hervor, bajá el fuego al mínimo. Dejá cocinar hasta que el choclo esté bien tierno.
Retirá la olla del fuego y pasá toda la preparación por una licuadora o utilizá un mixer directo en la olla. Procesá con paciencia hasta que no queden rastros de hollejos y logres una sopa completamente lisa, homogénea y cremosa.
Volvé la sopa a la olla para que recupere temperatura, agregá los 100 cc de crema de leche, revolvé bien y rectificá los condimentos si hace falta.
El emplatado sorpresa
Cortá el queso muzzarella o cremoso en cubitos y colocalos directamente en el fondo de cada plato hondo o tazón. Volcá la sopa bien caliente por encima para que el queso empiece a fundirse de inmediato. Decorá la superficie con verdeo fresco picado y unos granitos de choclo previamente dorados en una sartén seca.
Los secretos para que te salga perfecta
El estado del choclo: Usar el choclo crudo es un factor clave para que la sopa espese de forma natural gracias al almidón propio del grano. De todas formas, si tenés choclo congelado o ya cocido en la heladera, podés usarlo igual porque va a quedar riquísima igual.
Potenciar el dulzor: El éxito de una buena humita depende de qué tan dulce esté el maíz. Si te tocaron unos choclos medio desabridos o con poco sabor, sumá una cucharadita de azúcar común en el momento del hervor para levantar el plato y lograr ese contraste característico.
Para los amantes del picante: La humita y el picante son mejores amigos. Podés sumarle una pizca de ají molido, unas gotitas de tabasco o un toque de pimentón picante al final para darle un calor extra ideal para los días de temperaturas bajo cero.