En un nuevo capítulo de la escalada de tensiones en Medio Oriente, Irán reportó al menos 40 víctimas fatales tras un ataque aéreo que habría sido orquestado por fuerzas de Estados Unidos e Israel.
El gobernador de la provincia sureña de Hormozgan, Mehrdad Hasanzadeh, dio a conocer los detalles de la ofensiva, que tuvo como blanco principal una zona urbana en la ciudad de Minab. Este suceso no solo deja un saldo doloroso en términos humanos, sino que también resalta la vulnerabilidad de civiles en medio de disputas geopolíticas que parecen no tener fin.
Entre las víctimas, se destacan 48 estudiantes que resultaron heridas durante el bombardeo, que alcanzó directamente un colegio en la mencionada localidad. Fuentes locales describen escenas de caos y desesperación, con edificios derruidos y equipos de rescate trabajando contra reloj para asistir a los afectados. Este tipo de acciones, que involucran a potencias extranjeras, han sido condenadas por diversos actores internacionales, aunque por ahora no hay respuestas oficiales desde Washington o Tel Aviv sobre su participación en el hecho.
La provincia de Hormozgan, estratégica por su ubicación cerca del Estrecho de Ormuz, se convierte así en un punto caliente del conflicto, donde el impacto en la población civil es cada vez más evidente. Familias enteras han sido desplazadas, y los servicios de salud locales están al límite atendiendo a los heridos, muchos de ellos menores de edad. En Argentina, analistas locales siguen de cerca estos eventos, considerando su posible influencia en los mercados globales de energía y en la estabilidad regional que afecta indirectamente a nuestra economía.