El Ejército de Estados Unidos bombardeó este martes a Irán por segunda vez en una semana en medio de un incremento de las tensiones en el estrecho de Ormuz y la ofensiva iraní contra bases estadounidenses en el Golfo. Lo informó el Comando Central de EE.UU. (Centcom).
El organismo militar, con sede en Florida, señaló en sus redes sociales que a las 12:00 hora del este de Estados Unidos (13:00 de la Argentina), “las fuerzas de EE.UU. comenzaron a ejecutar ataques contra objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en Irán”, sin precisar cuáles.
“Los ataques se producen tras los recientes intentos de agresión por parte del CGRI contra el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz y contra los miembros del servicio militar estadounidense desplegados en la región”, indicó el Centcom en su breve comunicado, de solo un párrafo.
El presidente Donald Trump advirtió a Irán que no tome represalias por los últimos bombardeos estadounidenses, o de lo contrario enfrentará ataques aún “más duros y de mayor nivel”.
El mandatario dijo que los ataques de este martes cerca de Ormuz fueron en respuesta a las minas que Teherán colocó en el estrecho y al lanzamiento de misiles contra una base estadounidense en Jordania. “Si la fallida nación de Irán toma represalias por este ataque tan justificado, será golpeada de nuevo a un nivel más duro y mucho mayor”, dijo Trump en su red Truth Social.
La televisión estatal de Irán informó que se escucharon varias explosiones en el sur del país, a lo largo del estratégico estrecho de Ormuz. “Se escucharon múltiples explosiones al este de Bandar Abás y alrededor de la isla de Qeshm”, indicó la televisión estatal.
Poco después, los Guardianes de la Revolución de Irán prometieron que Estados Unidos se arrepentirá de los nuevos ataques en torno al estrecho de Ormuz.
“Un severo castigo espera a los agresores; Estados Unidos se arrepentirá de sus nuevos ataques”, declaró el portavoz de los Guardianes, Hosein Mohebi, en una publicación en X.