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TRAGEDIA

Terremoto de 7,4 en Colombia: ya son 234 los muertos y continúan los rescates entre los escombros

El fuerte sismo ocurrió el lunes 10 de agosto por la mañana y tuvo epicentro en San José del Palmar, Chocó.

Terremoto de 7,4 en Colombia: ya son 234 los muertos y continúan los rescates entre los escombros

Un devastador terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia durante la mañana del lunes 10 de agosto y dejó una emergencia de grandes proporciones en distintas regiones del país. Con el avance de las tareas de búsqueda y rescate, el número de víctimas fatales continúa aumentando y el último balance conocido elevó la cifra a 234 personas fallecidas.

El movimiento telúrico se registró alrededor de las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. La intensidad y duración del temblor hicieron que fuera percibido en amplias zonas de Colombia, provocando escenas de desesperación y daños en viviendas, edificios, hospitales y otras estructuras.

La emergencia se concentró especialmente en el centro y occidente del territorio colombiano, donde los organismos de socorro continúan trabajando para localizar a personas que podrían permanecer atrapadas entre los restos de construcciones afectadas.

El balance de víctimas todavía es considerado dinámico debido a que los equipos de emergencia continúan ingresando a sectores donde se produjeron derrumbes y colapsos. Por este motivo, las autoridades advierten que la cifra de fallecidos y heridos puede seguir modificándose a medida que avancen las operaciones.

Entre las ciudades que registraron algunas de las consecuencias más graves aparece Pereira, donde se reportaron estructuras colapsadas y se desplegaron intensos operativos durante la noche para buscar sobrevivientes.

La emergencia también alcanzó a Cali, Manizales, Armenia y Quibdó, donde se registraron daños de distinta consideración. En Cali, además, se mantiene la preocupación por personas cuyo paradero todavía no pudo ser confirmado y por el estado de diferentes viviendas y edificios.

El fuerte movimiento provocó temor en numerosas ciudades colombianas. En distintos puntos, los habitantes salieron rápidamente de sus viviendas y edificios ante el riesgo de nuevos movimientos, mientras las autoridades desplegaban equipos para realizar inspecciones estructurales.

La situación también generó dificultades para el funcionamiento normal de algunos servicios y obligó a reforzar la respuesta de emergencia en las zonas donde se concentraron los daños.

Búsqueda de sobrevivientes

Horas después del terremoto, los equipos de rescate continuaron trabajando entre los escombros con la expectativa de encontrar personas con vida. Bomberos, organismos de emergencia y personal especializado fueron desplegados en los sectores más comprometidos para realizar tareas de búsqueda, asistencia y evacuación.

El trabajo se volvió especialmente complejo en aquellos lugares donde el colapso de estructuras dejó grandes cantidades de material acumulado. Los rescatistas deben avanzar de manera cuidadosa para evitar nuevos derrumbes y, al mismo tiempo, preservar cualquier posibilidad de encontrar sobrevivientes.

Mientras tanto, familiares y allegados permanecen pendientes de las listas de víctimas y de las personas que todavía no pudieron ser localizadas. Las dificultades de comunicación en algunas zonas complicaron durante las primeras horas el contacto entre familiares y personas que se encontraban en las regiones afectadas.

La magnitud del terremoto también llevó a las autoridades a mantener una vigilancia especial ante la posibilidad de réplicas, un fenómeno habitual después de grandes movimientos sísmicos y que puede representar un riesgo adicional para edificios que hayan quedado debilitados.

Una emergencia que mantiene en alerta al país

Frente a la gravedad de la situación, el Gobierno colombiano activó medidas extraordinarias para atender a las comunidades afectadas y coordinar las tareas de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria.

En las zonas más golpeadas se habilitaron espacios para recibir a personas que debieron abandonar sus viviendas y se reforzó la atención a los damnificados. Al mismo tiempo, equipos técnicos avanzan con las evaluaciones para determinar el nivel de daño en edificios, viviendas, hospitales, caminos y otras infraestructuras.

El terremoto volvió a poner en el centro de la escena la importancia de contar con protocolos de emergencia y estructuras preparadas para responder ante movimientos sísmicos de gran intensidad.

Las autoridades mantienen desplegados recursos en diferentes municipios mientras continúa la identificación de las víctimas y la búsqueda de personas desaparecidas.

Por ahora, el número confirmado de fallecidos asciende a 234, pero se trata de un balance que podría cambiar durante las próximas horas debido a que las operaciones de rescate siguen activas.

La prioridad continúa siendo encontrar a quienes permanecen desaparecidos, asistir a los heridos y garantizar refugio y atención a las familias que perdieron sus viviendas o debieron abandonar sus hogares por razones de seguridad.

Colombia atraviesa así una de las emergencias más graves de los últimos tiempos, mientras las autoridades y los equipos de rescate trabajan contrarreloj en las zonas afectadas por el potente terremoto que sacudió al país durante la mañana del lunes.


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