Meta liberará los pesos de Muse Spark 1.2, su modelo de inteligencia artificial más potente, y lanzará Muse Glimmer, una familia de sistemas abiertos diseñada para funcionar directamente en computadoras portátiles. Con esos anuncios, la compañía de Mark Zuckerberg busca disputarles terreno a OpenAI, Anthropic y los laboratorios chinos.
La ofensiva también intenta ofrecer una señal de avance a los inversores, que examinan el nivel de gasto de la empresa y su capacidad para competir en inteligencia artificial. Meta proyectó desembolsos de capital por hasta USD 145.000 millones durante 2026, mientras sus acciones acumulaban una caída cercana al 10% desde el comienzo del año.
Meta abre su modelo más potente
Zuckerberg anunció que la compañía publicará los pesos de Muse Spark 1.2, es decir, los parámetros que determinan cómo funciona y responde el modelo. Desarrolladores, empresas y usuarios podrán descargar el sistema y adaptarlo a sus propios proyectos.
Muse Glimmer ofrecerá otra diferencia frente a sus competidores: podrá ejecutarse en una computadora portátil. Gran parte de las aplicaciones actuales de IA depende de centros de datos costosos, mientras el procesamiento dentro del dispositivo puede reducir gastos y acelerar las respuestas.
Neil Shah, cofundador de Counterpoint Research, señaló que Meta podría ocupar un espacio que dejaron vacante sus principales rivales estadounidenses. "La mayoría de sus competidores en EEUU desarrolla modelos propietarios y existe una enorme demanda de modelos abiertos que no sean chinos. Meta está en condiciones de cubrir ese vacío", afirmó.
"Llevar modelos pequeños, con capacidad de actuar, como Muse Glimmer directamente a computadoras y dispositivos móviles evita los costos de procesamiento en la nube y permite competir con Google, Microsoft y otros en el dispositivo del usuario", agregó Shah.
El manifiesto de Zuckerberg
Los anuncios acompañaron la publicación de "El futuro es para todos: el camino hacia un futuro positivo de la IA", un ensayo de unas 6.500 palabras en el que Zuckerberg defendió la distribución amplia de la denominada superinteligencia.
"Algunos sostienen que la propia superinteligencia, o un pequeño grupo de expertos que la controle, debería decidir qué es lo mejor para la humanidad. Nosotros no estamos de acuerdo", escribió el fundador de Meta.
Zuckerberg presentó los modelos abiertos como una herramienta para equilibrar el poder entre individuos, empresas y Estados. Su posición lo enfrenta con OpenAI y Anthropic, que mantienen cerrados sus sistemas más avanzados y advirtieron sobre los riesgos de facilitar el acceso a modelos de última generación.
"Si el poder de la superinteligencia queda en manos de un pequeño número de individuos, empresas, gobiernos o de la propia IA, eso conducirá naturalmente a resultados menos favorables para todos los demás", sostuvo.
La disputa con OpenAI y Anthropic
El CEO de Meta también cuestionó la concentración de la tecnología en pocas compañías. "La idea de que la IA es tan peligrosa que el único camino seguro consiste en una concentración extrema del poder parece inherentemente problemática", planteó.
Zuckerberg apuntó, además, contra el tono alarmista de algunos ejecutivos del sector. Los responsables de OpenAI y Anthropic, Sam Altman y Dario Amodei, advirtieron en distintas oportunidades sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo.
"No entiendo por qué alguien que cree que la IA eliminará la mayoría de los trabajos y gran parte de la relevancia de la humanidad se apresuraría a construir ese futuro", escribió Zuckerberg.
Su propuesta contempla que cada persona pueda dirigir su propio asistente y decidir sus objetivos y valores. "Todos tendrán un agente personal excepcionalmente capaz, que los comprenderá, conocerá sus metas y todo aquello que les importa", anticipó.
El avance de los modelos chinos
La estrategia de Meta también responde al crecimiento de los laboratorios chinos. Empresas como Alibaba, DeepSeek y Moonshot difundieron modelos abiertos que compiten, en algunas áreas, con las tecnologías desarrolladas en EEUU.
Zuckerberg sostuvo que los laboratorios estadounidenses afrontan más restricciones sobre los datos utilizados para entrenar sus sistemas. Por ese motivo, reclamó que Washington reduzca las trabas que, según su diagnóstico, perjudican la competitividad de las compañías locales.
El empresario rechazó una eventual prohibición de los modelos chinos abiertos. "No creo que restringir el acceso a los modelos extranjeros de código abierto sea una solución eficaz. Nuestro objetivo debe ser que los modelos estadounidenses sean los mejores del mundo", afirmó.
"Si los gigantes tecnológicos occidentales solo construyen jardines amurallados, los desarrolladores y las empresas recurrirán naturalmente a los modelos chinos abiertos", advirtió Shah.
El reclamo regulatorio a Washington
Zuckerberg pidió que EEUU revise sus políticas sobre el uso de datos y la "destilación", una técnica que permite entrenar un modelo pequeño a partir de los resultados producidos por otro más potente.
La práctica generó controversias en Washington, donde algunos legisladores la consideran una posible apropiación de propiedad intelectual. La administración de Donald Trump también evaluó si modelos chinos utilizaron sistemas estadounidenses para su entrenamiento.
"Algunos intentaron presentar la destilación como una práctica perjudicial, pero creo que es importante proteger el principio de que se puede aprender de cualquier cosa que se observe", escribió Zuckerberg.
El ejecutivo aceptó una intervención temprana del gobierno para evaluar riesgos de ciberseguridad, pero rechazó plazos regulatorios rígidos. Propuso una colaboración directa entre las autoridades y los laboratorios, con acceso a etapas intermedias del entrenamiento y personal técnico.
Un fondo para los centros de datos
Meta también anunció un fondo de USD 1.000 millones para apoyar a las comunidades cercanas a sus centros de datos. La empresa no precisó cuántas localidades recibirán el dinero, cómo lo distribuirá ni durante qué período.
La inversión será adicional a los desembolsos destinados a construir y operar las instalaciones, según una persona familiarizada con el proyecto citada por Business Insider. El anuncio apareció en medio de una creciente oposición en EEUU por el consumo de agua y energía de esos complejos.
Zuckerberg mencionó el caso de Richland Parish, en Luisiana, donde docentes recibieron bonificaciones únicas de hasta USD 50.000 por el aumento de la recaudación asociado a la construcción de un centro de Meta. Esos recursos provinieron de impuestos pagados por la empresa y no del nuevo fondo.
La compañía informó ganancias por USD 60.000 millones en 2025. Ese resultado le permitió acelerar la expansión de su infraestructura, aunque el despliegue de centros de datos despertó resistencia en distintas comunidades estadounidenses.
El futuro de Meta, dentro de sus dispositivos
La visión de Zuckerberg vincula la inteligencia artificial con productos de Meta, entre ellos sus anteojos inteligentes. El empresario afirmó que los usuarios podrán comunicarse con sus agentes personales desde cualquier dispositivo.
Sobre el mercado laboral, Zuckerberg reconoció que la inteligencia artificial podría reducir el tamaño de algunas empresas. Sin embargo, sostuvo que también abrirá nuevas oportunidades económicas y facilitará la capacitación laboral. "Las personas tendrán que adaptarse y eso será difícil", admitió.
Los anuncios buscan exhibir avances de Meta Superintelligence Labs, la división que la empresa creó en 2025.