Este jueves amaneció lloviendo en Salta. Desde las primeras horas, una persistente llovizna mojó las calles de la ciudad, dejando ese típico olor a tierra mojada y obligando a más de uno a salir con paraguas y abrigo.
Las temperaturas arrancaron cerca de los 8 grados, con una humedad que rozó el 95%, lo que hizo que la sensación térmica se sintiera aún más fresca.
Según el pronóstico, la mañana se presenta con cielo nublado y probabilidad de precipitaciones entre 10 y 40%. Los vientos suaves del sudoeste, de apenas 0 a 2 km/h, apenas mueven el aire húmedo. La visibilidad se mantiene regular, por lo que se recomienda manejar con precaución, especialmente en zonas de mayor niebla o acumulación de agua.
Para la tarde, se espera que el cielo continúe mayormente nublado, con una máxima que rondaría los 12 grados. Los vientos rotarán al sector este con intensidades entre 7 y 12 km/h, sin grandes cambios en la inestabilidad. El sol, que salió a las 7:54, se ocultará temprano, a las 18:43, acortando aún más las horas de luz en este otoño salteño.
Hacia la noche, el termómetro volverá a bajar hasta los 8 grados y la probabilidad de lluvia se reduce al 10%. Los vientos del sudoeste volverán a calmarse, manteniendo un ambiente frío y húmedo ideal para quedarse en casa.
Ante cualquier intensificación de las lluvias, es clave tomar precauciones. Evitar circular por calles inundadas, no refugiarse bajo postes o cables eléctricos, y tener lista una mochila de emergencias con linterna, documentos y elementos básicos. No sacar la basura, desconectar artefactos si hay riesgo de ingreso de agua y, en caso de viajar en auto, permanecer dentro del vehículo, que brinda buena protección. Mantenerse informado y alejado de zonas ribereñas ayuda a prevenir cualquier situación de riesgo.