Carlos Chagra, de 52 años, fue condenado a tres años de prisión en suspenso por haber cazado un yaguareté en Formosa. El acusado reconoció el hecho durante un juicio abreviado y recibió la pena máxima prevista por la Ley Nacional de Conservación de la Fauna.
La sentencia fue dictada este martes por el Juzgado Federal N°2 de Formosa. El acuerdo fue alcanzado entre la Fiscalía, la defensa y las tres querellas que intervienen en la causa. Además de la condena, contempla el pago de $5 millones, aunque todavía resta definir el destino de ese dinero.
Los fundamentos del fallo y las reglas de conducta que deberá cumplir Chagra se conocerán el próximo 7 de septiembre.
El hombre había sido acusado de perseguir y matar un yaguareté en diciembre de 2022, en una zona cercana a Clorinda. La causa tomó relevancia a partir de un video en el que se escuchaba a una persona jactarse de haber perseguido al animal durante varias horas y destacar el tamaño del ejemplar.
Hasta la instancia del juicio, Chagra había rechazado las acusaciones. Había sostenido que no era quien aparecía en las imágenes, que nunca había matado un animal y que el video utilizado como prueba podía haber sido editado. También había asegurado que no se encontraba en Argentina cuando ocurrió la cacería.
Sin embargo, al aceptar el acuerdo y ratificarlo ante la jueza, modificó su postura y reconoció haber perseguido y cazado al yaguareté. También admitió que la pérdida del ejemplar constituye un daño que no puede ser reparado económicamente.
El hecho ocurrió el 19 de diciembre de 2022, apenas un día después de la consagración de la Selección argentina en el Mundial de Qatar. El animal era un ejemplar macho de gran tamaño y su muerte quedó registrada en el expediente judicial.
La condena representa un nuevo antecedente para la protección del yaguareté, una especie declarada Monumento Natural Nacional y considerada en peligro crítico de extinción. Se trata, además, de la segunda condena dictada en Argentina por la caza de uno de estos animales.
El primer antecedente se produjo en agosto de 2025, también en Formosa, cuando cuatro hombres fueron condenados por cazar y carnear otro ejemplar en la zona de Ibarreta. Tres recibieron penas de dos años de prisión efectiva bajo modalidad domiciliaria, mientras que el cuarto fue condenado a dos años en suspenso.
Con este nuevo fallo, la Justicia vuelve a marcar un precedente frente a la caza ilegal de fauna silvestre y, particularmente, de una especie cuya población atraviesa una situación crítica en el país.