La investigación por la muerte de José Eduardo “Jota” Figueroa en la cárcel de Villa Las Rosas se concentra ahora en reconstruir sus últimas horas y determinar cómo obtuvo el elemento utilizado para ahorcarse.
La autopsia preliminar estableció que el hombre murió por asfixia por ahorcamiento. Sin embargo, la Fiscalía busca avanzar sobre las circunstancias en las que ocurrió el hecho y establecer si los controles dentro del pabellón F funcionaron de manera adecuada.
Uno de los principales elementos bajo análisis es la soga utilizada. De acuerdo con la información incorporada a la pesquisa, se trataría de un elemento de confección casera realizado con vendas rojas similares a las utilizadas en boxeo.
Ahora, la Justicia intenta determinar cómo llegaron esas vendas a manos de Figueroa, desde cuándo las tenía y si existieron controles previos que pudieran haber detectado el elemento.
La causa está a cargo del fiscal Daniel Espilocín, quien también solicitó documentación vinculada con la situación de Figueroa durante los días previos a su muerte. El objetivo es reconstruir sus movimientos, contactos y las circunstancias que atravesó antes del episodio.
Entre los datos que se buscan establecer aparece la asistencia que había recibido. Figueroa había tenido atención médica y psicológica y, además, había realizado recientemente una salida del establecimiento penitenciario para recibir atención en un centro privado.
Por ese motivo, la investigación analiza las constancias de esas atenciones y los registros correspondientes a sus salidas. La información podría aportar datos sobre su estado y sus actividades durante los últimos días.
También se encuentra bajo análisis una situación relacionada con una visita que Figueroa habría intentado mantener con una persona. La Justicia busca establecer si existió un mecanismo para concretar ese encuentro utilizando el cupo de visita asignado a otro interno.
Para avanzar sobre ese punto serán claves los registros de visitas y las cámaras de seguridad del penal. También fueron requeridos los libros de guardia y los registros diarios del establecimiento.
La vigilancia dentro del pabellón F constituye otro de los interrogantes centrales. Figueroa fue encontrado durante la tarde del lunes 24 de agosto en un patio interno del sector. Según se indicó, en ese lugar existe presencia permanente de personal del Servicio Penitenciario.
El dato genera preguntas sobre cómo pudo producirse la situación sin que fuera advertida de manera inmediata por los agentes que se encontraban de servicio.
Tras ser encontrado en estado crítico, Figueroa recibió maniobras de reanimación y fue trasladado de urgencia al hospital San Bernardo. Finalmente, murió pese a la asistencia recibida.
Figueroa cumplía una condena a prisión perpetua por el femicidio de su esposa, Mercedes Kvedaras. Ahora, la investigación busca determinar con precisión qué ocurrió dentro de Villa Las Rosas, cómo consiguió el elemento utilizado y qué sucedió durante sus últimas horas.
La Fiscalía deberá reunir los registros médicos, penitenciarios y de seguridad para completar la reconstrucción del hecho y determinar si hubo fallas en los controles del pabellón F.