El abuelo de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, recibió el alta médica luego de haber permanecido internado por un fuerte dolor en el pecho. Miguel Heredia había sido trasladado de urgencia a un centro de salud de la ciudad tras una descompensación que encendió las alertas en el entorno familiar.
Tras su evolución favorable, los profesionales decidieron su externación, aunque deberá continuar con tratamiento, medicación y controles periódicos. Según relató el propio Heredia al salir del hospital, el cuadro estuvo vinculado a una situación de estrés intenso atravesada en los últimos días. “Estoy bien, con algunas recomendaciones médicas, algunos medicamentos y seguimiento”, señaló, al describir su estado actual.
El impacto emocional que atraviesa la familia es profundo desde el crimen que conmocionó a la comunidad cordobesa. En ese contexto, los médicos le recomendaron al abuelo reducir las situaciones de tensión, aunque él dejó en claro que su compromiso con el pedido de justicia se mantiene firme. “Vamos a tratar de hacer lo posible para estar bien, porque la lucha continúa y no voy a parar”, expresó, marcando la postura familiar frente al caso.
Mientras tanto, la situación sanitaria de la madre de la víctima continúa siendo delicada. Melisa permanece internada desde fines de mayo a raíz de una descompensación general, con un cuadro de deshidratación severa e hipertensión que se agravó en medio de las movilizaciones y momentos de alta carga emocional vinculados a la búsqueda y posterior despedida de su hija.
De acuerdo al relato del entorno familiar, su estado no mostró una recuperación significativa en los últimos días. Incluso, la tensión vivida durante el velorio y el sepelio habría influido en un nuevo deterioro. Sin embargo, los equipos médicos mantienen un seguimiento constante y el pronóstico se evalúa con cautela.
El caso judicial avanza con dos personas detenidas. El principal imputado es Claudio Gabriel Barrelier, de 33 años, acusado por el delito de femicidio. Además, se encuentra detenido Osvaldo Miguel Fassetta, de 47 años, quien habría alquilado una habitación en la vivienda del barrio Cofico donde se investiga que ocurrió el hecho. A este segundo sospechoso se le imputa encubrimiento agravado en un contexto de violencia de género.
La investigación continúa bajo estricta reserva mientras se analizan pruebas y testimonios que buscan reconstruir las circunstancias del crimen. En paralelo, la familia sostiene el pedido de justicia en medio de un escenario atravesado por la preocupación médica y el impacto emocional.
El caso sigue generando conmoción y mantiene en vilo tanto al entorno cercano de la víctima como a la comunidad que acompaña el reclamo de esclarecimiento y condena para los responsables.