La Cámara de Diputados y el Senado redujeron en conjunto 2.618 puestos de trabajo desde fines de 2023. El ajuste alcanzó distintas modalidades de contratación y llevó la cantidad de empleados legislativos de 10.275 a 7.657.
El Congreso de la Nación registró una fuerte reducción de su planta de personal durante los últimos dos años y medio. Entre diciembre de 2023 y mediados de 2026, ambas cámaras eliminaron 2.618 cargos, una baja cercana al 25% respecto de la estructura que tenía el Poder Legislativo al cierre del gobierno anterior.
El recorte dejó a Diputados y al Senado con una cantidad de empleados similar, pese a la diferencia en la cantidad de representantes que integran cada cámara. Actualmente, la Cámara baja cuenta con 257 legisladores y la Cámara alta con 72 senadores.
En Diputados se concentró la mayor reducción. La planta pasó de 5.281 trabajadores a 3.824, lo que representa una caída del 28%. El ajuste impactó principalmente en los contratos de locación de servicios, que tuvieron una disminución cercana al 80%, y en el personal transitorio, donde se incluyen asesores y colaboradores vinculados a los legisladores.
En cambio, la planta permanente no sufrió una reducción y registró incluso un leve incremento durante el período analizado. Ese sector sumó 70 empleados y alcanzó los 2.309 trabajadores con estabilidad laboral.
Desde la Cámara baja explicaron que la reducción formó parte de un proceso de reorganización administrativa orientado a disminuir gastos operativos. Entre las medidas implementadas también se incluyeron bajas de cargos jerárquicos y ajustes en distintos recursos utilizados por el cuerpo legislativo.
El Senado aplicó una estrategia diferente, aunque también redujo de manera significativa su estructura. La cantidad total de empleados pasó de 4.994 a 3.833, una caída del 23%. A diferencia de Diputados, la reducción alcanzó a todas las categorías: personal permanente, transitorio y contratado.
La disminución en la Cámara alta estuvo vinculada principalmente a jubilaciones, retiros anticipados, renuncias y cambios en la organización interna. Según las autoridades del Senado, las medidas permitieron generar un ahorro acumulado durante la actual gestión.
El ajuste en el Congreso también abrió un debate sobre la transparencia y el acceso a la información pública. Mientras que antes era posible consultar con mayor detalle la distribución del personal por legislador o bloque político, actualmente la información disponible presenta mayores limitaciones en algunos casos.
Además de la reducción de empleados, el gasto salarial continúa representando la mayor parte del presupuesto legislativo. En ambas cámaras, los recursos destinados al pago de sueldos ocupan un lugar central dentro de las partidas asignadas.
La baja en la cantidad de trabajadores se enmarca dentro de la política de reducción del gasto público impulsada por el Gobierno nacional desde el inicio de la gestión de Javier Milei. El Congreso se sumó así a una serie de organismos estatales que atravesaron procesos de recorte y reorganización administrativa.