Un informe técnico incorporado a la causa que involucra a Facundo Moyano respaldó la continuidad de las medidas restrictivas dispuestas por la Justicia porteña. El documento fue elaborado por profesionales de salud mental y trabajo social del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, a partir de una primera intervención sobre Candela Arizaga.
Según el dictamen, durante esa evaluación se identificaron distintos factores que podían afectar la capacidad de la joven para dimensionar lo ocurrido y avanzar con claridad en una instancia judicial. Entre ellos aparecen la diferencia de edad, las desigualdades en las posiciones sociales y laborales y las consecuencias asociadas al consumo de alcohol y otras sustancias.
La intervención se realizó luego de que Arizaga fuera trasladada al Hospital General de Agudos Dr. Ignacio Pirovano, tras recibir asistencia en la vía pública en el barrio porteño de Belgrano.
El equipo interdisciplinario también analizó la dinámica de poder existente entre las personas involucradas. En ese punto, el informe señaló que la diferencia generacional y la trayectoria política y sindical de Moyano constituirían elementos relevantes dentro del contexto evaluado.
A esos factores se sumó la fuerte exposición pública que adquirió el caso. Para los profesionales, la repercusión mediática podía convertirse en una presión adicional para la joven al momento de brindar información, tomar decisiones o recurrir a las herramientas disponibles dentro del proceso judicial.
Durante las entrevistas realizadas en el hospital se registraron dificultades para mantener la concentración, episodios de somnolencia y cierta resistencia a profundizar sobre la relación y los acontecimientos previos al episodio que dio origen a la causa.
El informe aclaró que, debido a las condiciones en las que se desarrolló esa primera evaluación, no fue posible establecer de manera concluyente determinados indicadores vinculados con una eventual situación de violencia de género.
Sin embargo, los profesionales consideraron significativo que inicialmente la joven no quisiera avanzar con medidas de protección ni impulsar una denuncia penal. Esa conducta fue incorporada al análisis general de vulnerabilidad realizado por el equipo.
Otro de los aspectos que quedó bajo análisis fue la exposición pública posterior de Moyano. El entorno de la joven manifestó cuestionamientos sobre algunas de sus declaraciones y consideró que el dirigente había puesto el foco en el consumo de sustancias y en circunstancias vinculadas con la pareja de Arizaga.
Frente a las condiciones observadas durante la primera entrevista, la fiscalía recomendó realizar una nueva evaluación pericial. La intención es contar con una instancia en la que la joven pueda ser entrevistada una vez recuperada plenamente de los efectos que, según el informe, habrían condicionado su estado durante el primer abordaje.
La nueva pericia será relevante para precisar el alcance de los elementos incorporados al expediente y determinar los próximos pasos de la investigación. Mientras tanto, las medidas restrictivas permanecen vigentes en el marco de la causa que involucra al dirigente político y sindical.