La defensa de Antonio Benítez, uno de los siete acusados por la sustracción y ocultamiento de Loan Danilo Peña, pidió la recusación del juez Fermín Amado Ceroleni, presidente del Tribunal Federal de Corrientes, por considerar que existen motivos para temer una falta de imparcialidad durante el juicio.
El planteo fue presentado mediante un escrito de 26 páginas en el que el defensor oficial Enzo Di Tella cuestionó distintas decisiones adoptadas por Ceroleni durante las audiencias. Según sostuvo, se produjeron interrupciones durante los interrogatorios, llamados de atención y restricciones para profundizar determinadas respuestas.
La defensa también señaló que se habrían aplicado criterios diferentes frente a objeciones similares y cuestionó modificaciones en las reglas del debate ante situaciones consideradas nuevas.
Uno de los principales argumentos del pedido está relacionado con la duración del juicio. Di Tella consideró que el Tribunal manifestó una preocupación constante por acelerar el debate y evitar circunstancias que pudieran generar demoras.
En ese contexto, el abogado rechazó que su actuación pueda ser considerada un intento de obstaculizar el proceso y sostuvo que su función es garantizar el derecho de defensa de Benítez.
El escrito también menciona un episodio ocurrido durante el testimonio de Fabio Pirrone. Según la defensa, Ceroleni interrumpió reiteradamente sus preguntas y le indicó que determinados aspectos debían ser planteados durante los alegatos. Di Tella cuestionó además el tono utilizado por el magistrado durante ese intercambio.
Otro de los puntos planteados surgió a partir de una frase vinculada con las expectativas de la sociedad sobre el resultado del juicio. Para la defensa, la presión por obtener una respuesta no puede traducirse en una condena si las pruebas no permiten demostrar la responsabilidad de los acusados.
La situación que terminó de profundizar el conflicto ocurrió durante una audiencia en la que Nicolás "Americano" Soria amplió su declaración. El acusado manifestó que respondería únicamente las preguntas de su abogado, ante lo cual Ceroleni sostuvo que esa posibilidad no estaba contemplada.
La defensa de Benítez solicitó entonces revisar esa decisión y otros abogados se sumaron al planteo. Luego de un cuarto intermedio, el Tribunal en pleno dejó sin efecto la decisión adoptada inicialmente por su presidente.
Para Di Tella, aunque la situación quedó posteriormente resuelta, el episodio constituye un elemento que alimenta el temor de que la responsabilidad de los acusados pueda estar definida de antemano.
El defensor aclaró que una eventual recusación no implicaría necesariamente la nulidad del juicio oral, ya que existen magistrados sustitutos para continuar con el debate.
Ahora, el planteo deberá ser analizado conforme a las normas procesales y constitucionales invocadas por la defensa. Entre las pruebas ofrecidas se encuentran los registros audiovisuales de las audiencias, con el objetivo de revisar el trato recibido por las distintas partes durante el proceso.
Mientras tanto, el juicio por la desaparición de Loan continúa en Corrientes, con siete personas acusadas y una investigación que mantiene la atención pública por uno de los casos más resonantes de los últimos años.