Cuando llega la hora de pensar qué cocinar, las tartas suelen convertirse en una de las opciones más prácticas. Permiten combinar distintos ingredientes, aprovechar verduras disponibles en la cocina y preparar varias porciones de una sola vez.
En ese sentido, esta versión de choclo y calabaza se destaca por ser liviana, sencilla y rendidora. La receta combina el sabor dulce y suave de la calabaza con la textura del choclo y un relleno cremoso que se completa con la calabaza, la cebolla, el queso y condimentos.
Paso a paso para hacer la tarta de choclo y calabaza
Ingredientes:
- 1 tapa de masa para tarta, de hojaldre o criolla.
- 2 tazas de calabaza cocida y pisada.
- 1 taza de granos de choclo, enlatado o previamente hervido.
- 1 cebolla mediana picada.
- 2 cucharadas de queso rallado.
- 1 huevo.
- 2 cucharadas de crema o queso blanco.
- Sal, pimienta y nuez moscada, a gusto.
- Un chorrito de aceite de oliva o el que prefieras.
Preparación:
- Para comenzar, picá la cebolla y colocala en una sartén con un poco de aceite. Cociná a fuego medio hasta que quede transparente y ligeramente tierna, evitando que tome demasiado color.
- Luego incorporá la calabaza previamente cocida y pisada junto con los granos de choclo. Mezclá todos los ingredientes y condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Estos condimentos permiten realzar el sabor de las verduras sin quitarles protagonismo.
- Una vez integrada la preparación, retirala del fuego y esperá unos minutos para que baje la temperatura. Este paso es importante antes de incorporar el huevo, ya que el relleno no debe estar demasiado caliente.
- En un recipiente aparte, batí el huevo y agregalo a la mezcla junto con el queso rallado y la crema o el queso blanco. Revolvé hasta obtener un relleno uniforme y ligeramente cremoso.
- A continuación, colocá la masa en una tartera previamente aceitada y acomodala de manera que cubra bien la base y los bordes. Volcá el relleno y distribuílo de forma pareja.
- La tarta puede cocinarse abierta, con un estilo más rústico, o cubrirse con otra tapa de masa. Si se utiliza una segunda tapa, conviene realizar algunos pequeños cortes en la superficie para permitir la salida del vapor durante la cocción.
- Llevá la preparación a un horno precalentado a 180°C y cociná durante aproximadamente 30 a 40 minutos. El punto justo se alcanza cuando la masa está dorada y el relleno se encuentra firme.
- Una vez fuera del horno, es recomendable dejarla reposar unos minutos antes de cortarla. Esto permite que el relleno termine de asentarse y evita que las porciones se desarmen.