En medio de una inocultable crisis financiera en IOMA, expresada en manifestaciones de afiliados, reclamos y parates de prestadores, y cruces públicos de intendentes y legisladores con las autoridades sanitarias de la provincia, se detectó irregularidades en adjudicaciones por parte del presidente de la obra social.
De un pago de $39 millones por una silla de ruedas motorizada que en el mercado se puede conseguir a $10 millones a otro de $12,5 millones a una ortopedia para comprarle a una afiliada un sistema de bipedestación cuyo precio de fábrica es de $5 millones.
Los detalles de las adjudicaciones de IOMA con sobreprecios
Las compras de dispositivos de traslado para personas con discapacidad se realizan a través de ortopedias privadas que se ofrecen en IOMA con sus cotizaciones.
El 19 de marzo de 2026, Homero Giles firmó la orden de compra N° 300334, para una silla de ruedas marca Merits, de origen chino, modelo P210. El proveedor elegido fue la ortopedia platense Tor, que pasó un presupuesto de $39.190.592.
Se supone que es el mejor precio que IOMA consiguió para esta silla china. Sin embargo, en el mercado, y para la compra de forma particular, esa marca y modelo se ofrece a $10.000.000.
La ortopedia platense elegida por IOMA para esta compra, sin embargo, no fue la que realmente importó la silla. Según pudo reconstruir este medio, fue la ortopedia porteña Escalada la que compró el equipo, que luego le habría vendido a Tor —a un precio que la firma platense no informó, consultada para esta nota— y a su vez, ésta le habría vendido al IOMA a $39.190.592. El valor de un cero kilómetro.

Esa orden de compra para la silla de ruedas incluía una serie de accesorios especializados (cinturón, faja de contención, almohadón, unidad postural modular y mesa de acrílico) que le agregaron otros $10.000.000 al desembolso de IOMA. El monto total adjudicado fueron $48.998.592.
Otra de las compras de IOMA para afiliados con discapacidad que analizó TN es la de un bipedestador que necesita de forma urgente una niña del Gran La Plata para poder ir a la escuela y desarrollar su vida cotidiana. Se trata de un equipo de la prestigiosa marca nacional Standlife. Para concretar esta compra, IOMA no contactó a la fábrica, sino que seleccionó como el intermediario más conveniente a la ortopedia porteña Crux. La orden de compra N° 301416 le autorizó un pago de $12.450.000 para el bipedestador. En la fábrica, el equipo le saldría a IOMA por debajo de los $5.000.000.

Crux desembarcó hace poco en el circuito de proveedores de IOMA y empezó a picar en punta, con numerosas adjudicaciones para afiliados de distintas zonas de la provincia. Otra operación que recibió, por ejemplo, fue la de una silla de ruedas a pedal de la marca estadounidense Ki Mobility, que fue cotizada a $11.900.000. Con los accesorios (apoyacabezas, butaca, almohadón, cinturón, mesa), esta orden de compra asciende a $17.680.000.
Hubo comunicación con las ortopedias mencionadas en esta nota para consultarles por su relación con la obra social IOMA, las características del circuito de adjudicaciones, de importaciones o compras nacionales, según el caso, y por sus cotizaciones. Las firmas que respondieron justificaron sus números en función de una labor que, según detallaron, consiste en ponerse en contacto con los pacientes y visitarlos para tomarles las medidas exactas para encargar los dispositivos indicados por los médicos. También señalaron que IOMA tarda algunos meses en pagarles estas órdenes millonarias.
Miles de quejas y amparos judiciales
Las sospechas por presuntos sobreprecios reveladas surgen en un momento delicado de IOMA.
- Hay problemas con tratamientos y remedios.
- Cierran centros de atención para personas con discapacidad.
- Los médicos se bajan de las cartillas por las deudas de IOMA.
- Todas las semanas hay alguna manifestación de afiliados, que reclaman por insumos o turnos, incluso pernoctando de las instalaciones de la gigantesca obra social.
Mar del Plata y La Plata están entre los distritos más críticos de esta obra social, la segunda más grandes del país después del PAMI, con más de dos millones de afiliados obligatorios, que hacen aportes solidarios, entre los que se encuentran docentes, policías, empleados judiciales, trabajadores de los ministerios, jubilados y empleados municipales.
El grupo de Facebook “IOMA Amparos, denuncias y reclamos” tiene 45.900 miembros. El grupo “Víctimas y familiares de Violencia Institucional del IOMA” tiene otros 3000. Las constantes denuncias, lamentos y pedidos de auxilio que se vuelcan en este tipo de comunidades virtuales reflejan la penosa realidad.

“Hace 7 meses que las acompañantes terapéuticas de Santi no cobramos”. “Requerimos la silla de ruedas urgente ya que nuestra hija no está pudiendo acceder a su escuela, afectando su salud psicológica y psiquiátrica”. “IOMA duele”. Estos son algunos ejemplos de las publicaciones cotidianas que aparecen en estos grupos de Facebook.
“Hace dos años inicié un amparo judicial para acceder a un implante coclear”. “Hace tres meses que el traumatólogo presentó el pedido de insumos para operarme de una luxación grave de rodilla, lo cual me impide caminar”. “Me operé en septiembre 2025 y todavía no me han hecho el reintegro”.
También figuran en estos grupos publicaciones de Sol Carrera, una mujer de Mar del Plata que enmarca la reciente muerte de su madre, Silvia Nancy González (56), en un cuadro de irregularidades, falta de cobertura y presunto abandono de IOMA.
El Poder Judicial es otro termómetro del descalabro. Un relevamiento de TN entre los expedientes digitales disponibles en el fuero en lo Contencioso Administrativo bonaerense arroja que hay por lo menos 2000 amparos activos presentados por afiliados, que luchan mediante este instrumento por sus insumos y prestaciones, y que tienen los recursos para poder emprender un amparo.
Por fuera de esa cifra existe todo otro gran universo de litigios que enfrenta IOMA en este mismo fuero, iniciados por empleados, sindicatos y clínicas.
En la Legislatura bonaerense, en tanto, hay por lo menos 39 proyectos referidos a la crisis en IOMA, entre proyectos de ley y pedidos de informes pendientes de tratamiento.
Es este contexto que asoman las curiosas compras de insumos, a través de un “rulo” de ortopedias, con precios finales que son varias veces más altos que en el mercado.
Fuente TN