La inflación de junio se habría ubicado en el 2%, de acuerdo con las estimaciones realizadas por los analistas que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central de la República Argentina (BCRA). De confirmarse esa proyección, el índice mostraría una nueva desaceleración respecto de mayo, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue del 2,1%.
El informe reúne las previsiones de consultoras económicas y entidades financieras que siguen de cerca la evolución de los principales indicadores del país. En esta oportunidad, la expectativa promedio marcó una inflación mensual del 2%, una décima menos que la estimación realizada en el relevamiento anterior.
Entre los especialistas con mejor desempeño en sus pronósticos, la previsión fue incluso más baja. Ese grupo estimó que la inflación núcleo de junio rondó el 1,9%, lo que refuerza la expectativa de una desaceleración gradual en el ritmo de aumento de los precios.
La confirmación llegará el próximo 14 de julio, cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publique el dato oficial correspondiente al sexto mes del año.
Las proyecciones del mercado también anticipan que la inflación podría mantenerse en torno al 2% durante julio. A partir de agosto, las estimaciones prevén una baja adicional, con registros de 1,8% en agosto y septiembre, 1,7% en octubre y noviembre, y un leve repunte hasta el 1,8% en diciembre.
De cumplirse estas previsiones, la inflación acumulada de 2026 finalizaría cerca del 30%, una cifra considerablemente inferior a la registrada en años anteriores y en línea con las expectativas que actualmente maneja el mercado.
Uno de los factores que sostiene esas proyecciones es el comportamiento reciente de los alimentos, uno de los rubros con mayor incidencia en el índice general de precios. Durante las primeras semanas de julio se observó una marcada estabilidad, con variaciones muy bajas respecto de los registros de meses anteriores.
Esa dinámica permitió compensar el impacto de los incrementos habituales en tarifas y otros precios regulados que suelen aplicarse al inicio de cada mes, fortaleciendo la expectativa de que la inflación continúe moderándose en el corto plazo.
El REM también actualizó las previsiones para otras variables clave de la economía. En materia cambiaria, los analistas proyectan que el dólar oficial promediará $1.482 durante julio y alcanzará alrededor de $1.673 hacia diciembre.
En cuanto a la actividad económica, las estimaciones indican un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 0,6% en el segundo trimestre y del 0,9% tanto en el tercero como en el cuarto. Para el conjunto de 2026, el consenso del mercado espera una expansión cercana al 3%.
Respecto del empleo, las proyecciones ubican la tasa de desocupación en 7,7% para el segundo trimestre y alrededor del 7,5% hacia el cierre del año, en un escenario que, según las expectativas del mercado, combinaría una desaceleración de la inflación con una recuperación gradual de la actividad económica.