El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, salió al cruce de la diputada Mayra Mendoza luego de que se difundiera un mensaje con tono irónico sobre la operación de apendicitis que atravesó durante un viaje en Barcelona. El funcionario calificó la situación como “penosa y patética” y puso el foco en la exposición de una conversación privada que terminó circulando públicamente.
La polémica se desató tras la filtración de un chat interno en el que Mendoza hizo una comparación entre la intervención quirúrgica de Bianco y la que había tenido Cristina Fernández de Kirchner meses atrás, aunque marcando diferencias en el contexto de cada caso. Ese contenido, que originalmente formaba parte de un intercambio cerrado, se viralizó y generó un nuevo foco de conflicto dentro del oficialismo.
Bianco evitó profundizar en la interna, pero dejó en claro su malestar. Según expresó, prefiere analizar ese tipo de comentarios en función de quién los emite, al considerar que muchas veces reflejan más cuestiones personales que hechos concretos. En esa línea, remarcó que no se trató de una situación grave en términos médicos, aunque sí incómoda por el contexto en el que se produjo.
El ministro relató que el episodio de salud fue imprevisto y que debió ser intervenido de urgencia mientras se encontraba en el exterior. “No fue algo buscado ni planificado”, dejó entrever, al tiempo que cuestionó las interpretaciones malintencionadas que circularon a partir del hecho. También hizo hincapié en que atravesar una situación médica lejos del país no resulta sencillo, aun cuando se trate de una cirugía de baja complejidad.
En contraste con las críticas, Bianco destacó las numerosas muestras de apoyo que recibió durante su recuperación. Según señaló, los mensajes llegaron desde distintos sectores del arco político, incluyendo referentes opositores, lo que valoró especialmente en medio de la controversia. Para el funcionario, ese gesto marcó una diferencia frente a otras reacciones que consideró fuera de lugar.
Por su parte, desde el entorno de Mendoza buscaron despegarse de la filtración del chat y negaron cualquier responsabilidad en la difusión del mensaje. Sin embargo, el episodio volvió a dejar en evidencia las tensiones internas que atraviesan al espacio político, con diferencias que en los últimos meses se hicieron cada vez más visibles.
El trasfondo de este cruce se vincula con un distanciamiento más amplio dentro del oficialismo, donde persisten desacuerdos sobre liderazgos, estrategias y posicionamientos. En ese contexto, episodios como este no hacen más que profundizar un clima de fricción que se mantiene latente y que suma nuevos capítulos a medida que se exponen diferencias en público.
Mientras tanto, la polémica por el chat filtrado vuelve a poner en debate los límites de la comunicación interna en la política y el impacto que puede tener su difusión. Para Bianco, más allá del contenido puntual, el problema central radica en la falta de códigos y en la utilización de conversaciones privadas con fines que exceden el ámbito en el que fueron generadas.