El juez federal Daniel Rafecas resolvió archivar la causa que investigaba al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por el traslado de su esposa, Bettina Julieta Angeletti, en un vuelo oficial rumbo a Estados Unidos. La decisión se tomó luego de que la fiscalía determinara que no hubo irregularidades ni utilización indebida de recursos públicos.
La denuncia había sido presentada en marzo de 2026 y apuntaba a un presunto caso de malversación de fondos, al cuestionar la presencia de Angeletti en la comitiva que viajó en el avión presidencial durante una misión oficial en Nueva York. Sin embargo, tras reunir documentación y analizar los detalles del viaje, la fiscal Alejandra Mangano concluyó que no existían elementos que configuraran un delito.
Uno de los puntos centrales de la investigación fue establecer si el traslado implicó costos adicionales para el Estado. Según el informe técnico incorporado al expediente, la aeronave utilizada —un Boeing 757-200 con capacidad para 39 pasajeros— no operó al límite de su capacidad. En el tramo entre Buenos Aires y Miami viajaron 12 personas, mientras que en el trayecto hacia Nueva York fueron 14, lo que dejó en evidencia que la presencia de Angeletti no generó erogaciones extra.
Además, se verificó que no se asignaron viáticos ni gastos oficiales a nombre de la esposa del funcionario. En cuanto al alojamiento, los registros indicaron que las reservas fueron abonadas con tarjeta corporativa correspondiente a Adorni y que se trató de habitaciones dobles sin costos diferenciados. Este punto fue clave para descartar cualquier tipo de beneficio económico indebido.
La resolución también dejó en claro que Angeletti no integró formalmente la comitiva oficial, sino que viajó en carácter de invitada del Poder Ejecutivo. Esta situación, según se detalló, no requiere autorizaciones especiales ni constituye una falta administrativa en sí misma.
Respecto al regreso al país, se constató que Adorni utilizó un vuelo comercial, cuyo pasaje fue cubierto con fondos estatales en su condición de funcionario. En cambio, no se encontraron registros de tickets adquiridos para Angeletti mediante organismos públicos, lo que reforzó la conclusión de que no hubo uso irregular de dinero del Estado.
Con estos elementos, la fiscalía consideró que el uso de la aeronave presidencial se dio en el marco de una misión oficial debidamente autorizada y que no se desvió el objetivo de los recursos públicos. Sin acusación fiscal que sostuviera la hipótesis de delito, el juez Rafecas avanzó con el archivo de la causa, dando por cerrado el expediente.
La decisión judicial pone fin a un caso que había generado repercusión en el ámbito político y mediático, al instalar el debate sobre el uso de medios oficiales y los límites en la participación de familiares en actividades vinculadas a la gestión pública.
Tras conocerse el fallo, Adorni se expresó públicamente y celebró la resolución, destacando que la investigación no encontró irregularidades. Así, la causa quedó definitivamente archivada y sin consecuencias judiciales para el funcionario.
