La investigación judicial que involucra a Manuel Adorni incorporó nuevas pruebas clave: imágenes del antes y después de un departamento en Caballito. El objetivo es determinar si las refacciones realizadas justifican la diferencia de 30.000 dólares entre la compra inicial y la venta posterior al funcionario.
El inmueble, ubicado en Miró al 500, había sido adquirido por dos jubiladas en 2025 por 200.000 dólares y vendido seis meses después por 230.000. Esa variación de precio es uno de los ejes centrales de la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Durante sus declaraciones, las vendedoras afirmaron desconocer detalles de la operación y señalaron que la gestión estuvo en manos de familiares. Ambas perciben haberes previsionales, lo que también generó dudas sobre su capacidad económica para participar en una transacción de ese monto.


