La Justicia laboral decidió suspender de manera preventiva la reestructuración patrimonial de Lácteos Vidal S.A., en medio de una disputa gremial con la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA). La medida fue dispuesta por el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N°69, que hizo lugar a una cautelar presentada por el sindicato y ordenó frenar las escisiones societarias iniciadas por la empresa.
La decisión alcanza no solo a Lácteos Vidal, sino también a los organismos públicos que regulan y autorizan este tipo de procesos, como la Inspección General de Justicia (IGJ) y la Dirección de Personas Jurídicas de la provincia de Buenos Aires, que deberán abstenerse de registrar cualquier acto vinculado a estas operaciones.
La empresa, con sede en la localidad bonaerense de Moctezuma, había dividido parte de su patrimonio entre marzo y abril de este año en favor de cuatro firmas vinculadas: María Facunda S.A., María La Santa S.A., La Vidalita S.A. y Agropecuaria La Constancia S.R.L. Según balances oficiales, aún después de la escisión, Lácteos Vidal mantenía un patrimonio neto cercano a los $10.000 millones.
Sin embargo, el juez consideró que este tipo de reorganización podría afectar derechos laborales en disputa, especialmente por la existencia de demandas iniciadas tras un conflicto que estalló en 2022, cuando la empresa denunció un bloqueo gremial frente a su planta. A raíz de ese episodio, varios trabajadores fueron despedidos y comenzaron acciones legales que todavía siguen en trámite.
Desde la empresa rechazaron la acusación de maniobra fraudulenta y defendieron la decisión como una estrategia empresarial legítima. Aseguraron que no hay riesgo para los derechos de los empleados ni para el cobro de indemnizaciones en caso de que la Justicia así lo determine.
El caso no solo genera tensión en Buenos Aires, sino que también pone en alerta a muchas pequeñas y medianas empresas del sector alimenticio en provincias del interior como Salta, donde los márgenes de maniobra económica son más ajustados y este tipo de fallos puede sentar precedentes sensibles. Productores de lácteos en el Valle de Lerma, el sur provincial y los Valles Calchaquíes siguen con atención el conflicto, temiendo que un mayor intervencionismo judicial complique aún más la operatoria del sector.
En un contexto de alta incertidumbre económica, con inflación persistente y menor consumo, muchas pymes buscan reorganizarse para reducir costos o diversificar su estructura. Sin embargo, la Justicia parece dispuesta a intervenir si detecta que estas decisiones pueden poner en riesgo derechos laborales.
Por ahora, la medida es cautelar y no implica un fallo definitivo. Lácteos Vidal podría apelar la resolución, aunque eso no evitará que, al menos por ahora, la reestructuración quede en pausa. La disputa entre la empresa y el gremio sigue escalando, y el desenlace es incierto.
El conflicto refleja la creciente tensión entre el mundo empresarial y los sindicatos, en un país donde la puja por los recursos sigue siendo fuerte y donde los cambios estructurales suelen encontrar resistencias legales. En Salta, como en gran parte del interior productivo, la mirada está puesta en lo que ocurra con este caso, que podría tener impacto mucho más allá de una pyme bonaerense.