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Panorama social

La pobreza volvió a subir en el primer trimestre de 2026

Un informe de la UCA estimó que la pobreza llegó al 30% y la indigencia al 6,5% entre enero y marzo.

La pobreza volvió a subir en el primer trimestre de 2026

La pobreza registró un leve incremento durante el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 30% de la población, de acuerdo con un informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA). En el mismo período, la indigencia se ubicó en el 6,5%, reflejando una interrupción en la tendencia descendente que habían mostrado ambos indicadores hacia fines de 2025.

Las estimaciones, realizadas sobre la base de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, muestran que la pobreza aumentó 0,1 puntos porcentuales respecto del último trimestre del año pasado, mientras que la indigencia avanzó 0,4 puntos. Aunque la variación es moderada, marca un cambio de tendencia después de varios meses de recuperación.

Pese a este retroceso trimestral, la comparación interanual continúa siendo favorable. En el primer trimestre de 2025, la pobreza había alcanzado el 31,4% y la indigencia el 6,9%, por lo que los niveles actuales todavía se mantienen por debajo de los registrados un año atrás.

El informe también expone fuertes diferencias entre las distintas regiones del país. Los mayores niveles de pobreza se registraron en Concordia, con una tasa del 52,5%, seguida por el Gran Resistencia, donde el indicador llegó al 49,7%. Más atrás aparecen Posadas, con el 42,6%; el Gran Santa Fe, con el 39,7%; y Corrientes, con el 38,4%.

En cuanto a la indigencia, el Gran Resistencia volvió a ubicarse como el conglomerado urbano con la situación más crítica del país, con un índice del 24,3%, muy por encima del promedio nacional.

Entre los factores que explican el deterioro de los indicadores sociales, el estudio señala que el aumento de la Canasta Básica Alimentaria superó el crecimiento de los salarios durante el período analizado. Mientras el costo de los alimentos subió un 11,6%, los ingresos registrados avanzaron un 8,6%, reduciendo el poder de compra de numerosos hogares.

A este escenario se sumó la persistencia de altos niveles de empleo informal. Según el relevamiento, el trabajo no registrado alcanzó al 44,2% de las personas ocupadas, lo que limita el acceso a ingresos estables y a mecanismos de protección social.

El documento también advierte sobre una recuperación económica con resultados desiguales entre sectores. Mientras actividades vinculadas a la minería y la energía mostraron un mayor dinamismo, ramas como la industria y el comercio evidenciaron una evolución más lenta, con menor capacidad para generar empleo formal.

Otro de los aspectos destacados es el mayor peso que tuvieron los gastos fijos dentro del presupuesto familiar. El incremento de las tarifas de servicios públicos, el transporte y los alquileres redujo el margen disponible para afrontar el resto de los consumos esenciales, especialmente entre los hogares de menores ingresos.

De esta manera, el informe refleja que, si bien los indicadores sociales continúan mostrando una mejora respecto de los niveles observados un año atrás, el comienzo de 2026 dejó en evidencia las dificultades para consolidar esa recuperación. La evolución de los salarios, la inflación, el empleo registrado y el costo de vida seguirán siendo variables determinantes para la evolución de la pobreza y la indigencia en los próximos meses.

 


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