Oscar Centeno, el exchofer de Roberto Baratta cuyas anotaciones dieron origen a la causa de los cuadernos de las coimas, se negó a declarar ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) en una nueva audiencia del juicio. Se trata de uno de los expedientes por corrupción más resonantes de los últimos años, que tiene entre sus principales acusados a la expresidenta Cristina Kirchner.
En la misma jornada, también optó por no prestar declaración el exjefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina. En tanto, el exsubsecretario de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Planificación Federal, Rafael Llorens, sí accedió a declarar y responder preguntas.
Durante su exposición, Llorens aseguró que el fiscal Carlos Stornelli le sugirió acogerse a la figura del arrepentido, propuesta que rechazó de plano. "Yo no tengo nada de qué arrepentirme y no voy a mandar en cana a nadie", afirmó.
El exfuncionario también negó que el exministro Julio De Vido le haya dado órdenes vinculadas al cobro de coimas. Por su parte, Claudio Uberti, extitular del Órgano de Concesiones Viales (Occovu), declaró pero evitó responder preguntas, al alegar problemas de salud que le impiden brindar información con claridad.
No obstante, Uberti ratificó su condición de arrepentido y sostuvo que "ser arrepentido no es ser traidor". Además, adelantó que responderá todas las preguntas cuando mejoren sus condiciones de detención y de salud.
En las próximas audiencias se espera la declaración de otros imputados, entre ellos el empresario Carlos Wagner, el financista Ernesto Clarens y el exdirectivo Gerardo Ferreyra.
La causa investiga la presunta existencia de una asociación ilícita que habría operado en el ámbito del Poder Ejecutivo para recaudar fondos de empresas a cambio de contratos de obra pública. Entre los delitos imputados figuran cohecho, dádivas y encubrimiento.