El Gobierno decidió retirar del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el artículo que habilitaba cambios en la venta de tierras a extranjeros, en un intento por facilitar el tratamiento de la iniciativa en el Senado. Sin embargo, esa modificación no alteró la postura de los gremios y las organizaciones sociales, que ratificaron la movilización prevista para este jueves frente al Congreso.
Las principales centrales sindicales confirmaron que la protesta seguirá adelante porque el rechazo apunta al proyecto en su totalidad y no únicamente al apartado vinculado con las tierras rurales. La convocatoria está prevista para la tarde, con la participación de distintos sectores del movimiento obrero y organizaciones sociales.
Desde el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), integrado por gremios que mantienen diferencias con la conducción de la CGT, también ratificaron la marcha y señalaron que el texto conserva artículos que consideran perjudiciales para distintos sectores de la sociedad.
Entre los puntos más cuestionados aparecen las disposiciones relacionadas con desalojos rápidos para inquilinos, comunidades indígenas y pequeños productores, las limitaciones a la capacidad del Estado para avanzar con expropiaciones y las modificaciones en la normativa sobre incendios que, según sostienen, podrían facilitar la comercialización de tierras afectadas por el fuego.
La CTA Autónoma también confirmó su participación en la protesta, mientras que organizaciones sociales mantuvieron la convocatoria con el objetivo de expresar el rechazo al proyecto y visibilizar el malestar frente a las políticas impulsadas por el Gobierno nacional.
En la previa de la sesión legislativa, representantes de las principales centrales sindicales realizaron una conferencia de prensa para reiterar su rechazo a la iniciativa y cuestionar el alcance de las reformas impulsadas por el oficialismo. Allí insistieron en que la eliminación de uno de los artículos no modifica el contenido central del proyecto ni las razones que motivaron la convocatoria.
De esta manera, la movilización frente al Congreso se mantiene como una de las principales expresiones de rechazo a la iniciativa, mientras el debate legislativo continúa y el oficialismo busca reunir los apoyos necesarios para avanzar con la aprobación de la ley.