Sergio Massa se presentó a declarar como testigo en el juicio por el programa habitacional Sueños Compartidos y reconoció que durante la ejecución de las obras existieron incumplimientos que obligaron a tomar decisiones excepcionales para garantizar su finalización. Su testimonio se extendió por alrededor de media hora y dejó definiciones concretas sobre el funcionamiento del proyecto y las dificultades que atravesó.
Durante su exposición ante el Tribunal Oral Federal, el exintendente explicó que el municipio que encabezaba en ese momento tuvo que intervenir directamente para concluir las obras luego de que se interrumpiera el flujo de fondos. Según detalló, esa situación generó un freno en los trabajos y derivó en la necesidad de reordenar la ejecución con recursos propios para evitar que los proyectos quedaran inconclusos.
Massa señaló que, pese a los problemas, el impacto social de las obras fue significativo. En ese sentido, remarcó que el programa permitió mejorar las condiciones de vida de muchas familias que residían en situaciones precarias. Describió que el esquema incluía la demolición de viviendas informales y la construcción progresiva de nuevas unidades, en muchos casos con participación directa de los propios beneficiarios.
En su relato, también abordó su vínculo con los responsables de la ejecución del programa y reconoció haber mantenido reuniones durante el desarrollo de las obras. Sin embargo, aclaró que con el paso del tiempo la relación institucional se deterioró, especialmente a partir de cambios en el contexto político y administrativo que impactaron en la continuidad del proyecto.
Uno de los puntos centrales de su declaración fue el reconocimiento explícito de que hubo incumplimientos en la ejecución. Según explicó, esa situación fue determinante para que el municipio decidiera discontinuar el esquema original y avanzar por su cuenta. La falta de financiamiento nacional fue señalada como uno de los factores clave que llevó a esa decisión.
El exfuncionario también hizo referencia a los contratos firmados en el marco del programa. Indicó que algunos de esos acuerdos fueron rubricados durante un período en el que se encontraba de licencia, aunque posteriormente le tocó intervenir en nuevos convenios vinculados a obras específicas. Entre ellas, mencionó la construcción de un edificio destinado a actividades comunitarias, pensado especialmente para niños y jóvenes.
A lo largo de su testimonio, buscó dejar en claro que, más allá de las irregularidades detectadas, la prioridad fue garantizar la continuidad de las obras y evitar un perjuicio mayor para los vecinos. En esa línea, sostuvo que la decisión de finalizar los trabajos con recursos municipales respondió a la necesidad de dar una respuesta concreta a una demanda social urgente.
El juicio en cuestión investiga el manejo de fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales, un tema que tuvo fuerte repercusión en la agenda política y judicial del país. La declaración de Massa se suma a una serie de testimonios que buscan reconstruir cómo se implementó el programa y cuáles fueron las responsabilidades en los desvíos o incumplimientos detectados.
En ese contexto, su aporte apuntó a describir el funcionamiento operativo del plan desde la mirada de un gobierno local que participó en su ejecución. Sus palabras aportaron detalles sobre las dificultades administrativas, los retrasos en los pagos y las decisiones que debieron tomarse frente a un escenario complejo.
Otro aspecto que destacó fue el impacto urbano de las obras. Explicó que el proceso de transformación implicó no solo la construcción de viviendas, sino también una reorganización del espacio y una mejora en la infraestructura de los barrios intervenidos. Según planteó, ese cambio fue valorado positivamente por las familias beneficiadas, a pesar de las dificultades que surgieron durante el desarrollo del proyecto.
En el tramo final de su declaración, Massa hizo referencia al contexto político de la época y a cómo eso influyó en la relación con los organismos nacionales involucrados en el programa. Señaló que, tras su salida de determinadas funciones, el vínculo institucional se volvió más distante, lo que también impactó en la continuidad de algunas gestiones.
El avance del juicio mantiene el foco sobre uno de los programas de vivienda más resonantes de los últimos años en Argentina. La causa busca determinar responsabilidades y esclarecer el destino de los fondos, en un proceso que sigue sumando testimonios clave.
Mientras tanto, la declaración del exministro aportó una mirada centrada en la gestión y en las decisiones tomadas frente a los problemas que fueron surgiendo. Su reconocimiento de los incumplimientos y la explicación de cómo se resolvieron forman parte de un entramado más amplio que la Justicia intenta desentrañar.
La causa continúa su curso y se espera que en las próximas audiencias se incorporen nuevos testimonios que permitan completar el cuadro de situación. En ese escenario, cada declaración suma elementos para entender cómo se desarrolló el programa y qué consecuencias tuvo su implementación en distintos puntos del país.