El presidente Javier Milei volvió a cargar contra el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, por la circulación de los denominados “Chachos”, los bonos provinciales utilizados como medio de pago. El mandatario nacional cuestionó la medida y sostuvo que representa una forma de evitar el ordenamiento de las cuentas públicas.
A través de sus redes sociales, Milei calificó la iniciativa como el “Plan Platita 2.0” y apuntó directamente contra las políticas de gasto de las provincias. En ese marco, sostuvo que la emisión de cuasimonedas termina trasladando el costo del desequilibrio fiscal a los ciudadanos.
El Gobierno nacional mantiene desde hace meses una fuerte disputa con la administración riojana, en medio de reclamos por fondos y transferencias. La reaparición de los bonos provinciales volvió a tensar esa relación y abrió, además, un nuevo debate sobre el uso de monedas alternativas al peso.
Desde la mirada del Ejecutivo nacional, los “Chachos” no tienen el mismo respaldo que la moneda oficial y pueden perder valor frente al peso. Milei advirtió especialmente sobre el impacto que una eventual depreciación podría generar en trabajadores, comerciantes y consumidores que los reciban como forma de pago.
La postura del Presidente se encuadra en su política económica, que tiene como uno de sus principales objetivos reducir el déficit y limitar la emisión monetaria. Para Milei, recurrir a instrumentos provinciales para afrontar problemas de financiamiento representa una señal de falta de disciplina fiscal.
En cambio, la gestión de Quintela sostiene que la emisión de los bonos responde a las dificultades financieras que atraviesa la provincia. Desde esa perspectiva, los “Chachos” funcionan como una herramienta para sostener la actividad económica y afrontar obligaciones ante la menor disponibilidad de recursos nacionales.
La discusión también volvió a poner sobre la mesa un antecedente conocido para la economía argentina. Durante distintas etapas de crisis, varias provincias recurrieron a bonos propios para afrontar gastos y pagar salarios, generando sistemas de circulación paralelos al peso.
El enfrentamiento entre Nación y La Rioja se suma así a una discusión más amplia sobre el financiamiento de las provincias, el equilibrio fiscal y el rol de las monedas alternativas. Mientras el Gobierno nacional busca avanzar con un esquema de mayor estabilidad monetaria, el caso riojano vuelve a generar interrogantes sobre cómo afrontar la falta de recursos en las administraciones provinciales.
Con su nueva crítica, Milei dejó clara su posición frente al regreso de las cuasimonedas y volvió a ubicar a Quintela entre los principales referentes provinciales enfrentados con su programa económico.
