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Crisis industrial

Papelera del Sur cierra tras 66 años y deja a 160 trabajadores sin empleo

La empresa dejará de fabricar cartulina reciclada en su planta de Tornquist y comenzará a importar desde Brasil.

Papelera del Sur cierra tras 66 años y deja a 160 trabajadores sin empleo

La histórica Papelera del Sur, perteneciente al Grupo HZ, cerrará su planta de producción en Tornquist, provincia de Buenos Aires, después de 66 años de actividad. La decisión dejará a 160 trabajadores sin empleo y tendrá consecuencias sobre el movimiento económico de la localidad.

La compañía resolvió abandonar la fabricación nacional de cartulina reciclada, utilizada para elaborar envases de importantes marcas de consumo masivo, y reemplazarla por productos importados desde Brasil.

La medida generó preocupación entre los trabajadores, representantes sindicales y autoridades locales, debido al impacto que tendrá sobre numerosas familias y comercios vinculados directa o indirectamente con la actividad de la papelera.

Según estimaciones del distrito, las consecuencias podrían alcanzar a más de 1.500 personas. El escenario también genera incertidumbre sobre la continuidad de otros servicios y actividades que dependían del funcionamiento de la fábrica.

El exintendente de Tornquist y actual director del Banco Provincia, Sergio Bordoni, cuestionó la decisión empresarial y responsabilizó al modelo económico nacional por las dificultades que atraviesa la industria.

El dirigente sostuvo que no se trata necesariamente de una empresa quebrada, sino de una compañía que considera más conveniente importar sus productos que mantener la fabricación en el país.

También recordó que la papelera atravesó distintas crisis económicas durante sus décadas de funcionamiento. Incluso, aseguró que llegó a trabajar con doble turno y alcanzó una plantilla cercana a los 215 empleados durante la gestión anterior.

Uno de los principales temores está relacionado con las consecuencias sociales del cierre. La pérdida de los puestos laborales también podría afectar la cobertura de salud de los trabajadores y sus familias, lo que incrementaría la demanda en el hospital municipal.

La preocupación es especialmente importante para quienes tienen familiares con enfermedades crónicas y necesitan tratamientos médicos permanentes. Representantes del gremio de Papeleros ya manifestaron su inquietud por esta situación.

Ante el conflicto, el gobierno bonaerense de Axel Kicillof decidió intervenir a través del Ministerio de Trabajo, que convocó a representantes de la empresa y del sindicato a una audiencia para intentar encontrar alternativas.

El encuentro buscará abordar la situación laboral y las condiciones en las que se tomó la decisión de cerrar la planta.

El caso vuelve a poner en discusión el impacto de la apertura de importaciones sobre la industria nacional, especialmente en aquellas actividades que enfrentan dificultades para competir con productos fabricados en el exterior.

Para Tornquist, la salida de una empresa con más de seis décadas de historia representa un duro golpe económico y social, con 160 puestos de trabajo en riesgo y un futuro incierto para numerosas familias.

 


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