Un insólito error quedó al descubierto durante una audiencia del juicio por la causa Cuadernos, cuando el tribunal descubrió que había citado a declarar a la persona equivocada. La confusión se produjo porque el hombre convocado tenía el mismo nombre y apellido que el testigo que realmente debía presentarse.
La situación salió a la luz al comienzo de la audiencia, cuando el ciudadano explicó que nunca había trabajado en la entonces AFIP y que no tenía ninguna vinculación con la investigación. Además, contó que había interrumpido un viaje familiar en España para regresar de urgencia al país luego de recibir una citación judicial de carácter obligatorio.
El hombre manifestó su malestar por los inconvenientes ocasionados y explicó que debió afrontar los gastos del viaje para cumplir con la notificación. La equivocación sorprendió tanto a los integrantes del tribunal como a las partes presentes en la audiencia.
Frente a la situación, el presidente del Tribunal Oral Federal N° 7 ofreció disculpas en nombre del Poder Judicial por los perjuicios ocasionados y dispuso que el ciudadano quedara inmediatamente desvinculado del proceso, por lo que no tuvo que prestar declaración.
Tras el episodio, la defensa de los imputados solicitó que el error quedara asentado en el acta y planteó que el Estado debería hacerse cargo de los costos que el hombre afrontó para regresar al país.
Por su parte, el tribunal ordenó que se investigue cómo se produjo la equivocación en la identificación del testigo y qué fallas derivaron en la citación del homónimo.
El episodio generó sorpresa en plena audiencia y volvió a poner el foco sobre los procedimientos utilizados para la convocatoria de testigos en una de las causas judiciales más resonantes del país. Mientras se intenta determinar el origen del error, el hombre afectado quedó liberado de cualquier obligación vinculada al proceso, luego de haber realizado un viaje inesperado para responder a una citación que nunca debió recibir.