El Gobierno nacional confirmó este jueves la renuncia de Paul Starc como presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), un organismo central en el esquema de prevención del lavado de dinero y del financiamiento del terrorismo en la Argentina. La decisión fue comunicada oficialmente por el Ministerio de Justicia, que precisó que la salida del funcionario respondió a razones personales y que su reemplazante será el licenciado Ernesto Gaspari.
El cambio se da en un contexto de reordenamiento interno dentro de áreas sensibles del Estado vinculadas al control financiero y al sistema de inteligencia. Desde el Ejecutivo señalaron que la transición será inmediata y que no se verán afectados los mecanismos de cooperación ni las tareas en curso que lleva adelante la UIF, tanto a nivel local como internacional.
Gaspari, quien asumirá la conducción del organismo, cuenta con experiencia previa en la función pública. Durante su trayectoria ocupó el cargo de secretario de Coordinación y Planificación Exterior en el Ministerio de Relaciones Exteriores, lo que le permitió vincularse con agendas internacionales y espacios de cooperación técnica. En ámbitos oficiales lo describen como un funcionario con perfil técnico y con llegada a sectores estratégicos del Gobierno nacional, en particular al área de inteligencia del Estado.
La UIF forma parte de la comunidad de inteligencia y, a partir de modificaciones normativas recientes, amplió sus facultades de acceso a información protegida por secreto legal. Estas atribuciones fueron reforzadas mediante el decreto 274/2025 y luego ampliadas a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia que ajustó el marco de funcionamiento del sistema de inteligencia, con el objetivo de fortalecer la prevención de delitos económicos complejos.
Starc había asumido al frente del organismo hace aproximadamente un año, tras la salida de Ignacio Yacobucci, quien fue el primer titular de la UIF durante la gestión de Javier Milei. Exfiscal federal, Starc era considerado dentro del esquema libertario como un dirigente cercano al asesor presidencial Santiago Caputo y contaba con respaldo político al inicio de su gestión.
Sin embargo, en la Casa Rosada reconocen que la posibilidad de su salida venía circulando desde hacía varios meses. Aunque no trascendieron detalles internos, fuentes oficiales admiten que la definición se terminó de cerrar en las últimas horas, luego de una serie de evaluaciones sobre el rumbo del organismo y su encuadre dentro de la estrategia general del Gobierno.
En las semanas previas a su renuncia, Starc había viajado a Washington para mantener reuniones con autoridades estadounidenses, en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero vinculada a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). En ese contexto, el exfuncionario mantuvo encuentros con representantes de la FinCEN, el organismo norteamericano equivalente a la UIF, con el objetivo de intercambiar información sobre sociedades y operaciones financieras bajo análisis judicial en ambos países.
Durante su gestión, la UIF dejó de estar habilitada para actuar como querellante en causas de corrupción y lavado de activos, una decisión que generó debate en el ámbito político y judicial. No obstante, desde el oficialismo destacaron avances en materia de cooperación internacional y en la aplicación de nuevos mecanismos administrativos para el control financiero.
Entre las medidas más relevantes de los últimos meses, se destacó el primer congelamiento administrativo de activos por Financiamiento de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva en América Latina, dispuesto a comienzos de este mes. La decisión fue presentada por el Gobierno como un paso importante en la adecuación del país a estándares internacionales en materia de seguridad financiera.
Desde el Ejecutivo aseguraron que, bajo la nueva conducción, se mantendrán activos los canales de intercambio de información con organismos internacionales y que no habrá retrocesos en los compromisos asumidos por la Argentina en la lucha contra el lavado de activos y otros delitos económicos.
En el comunicado oficial difundido por el Ministerio de Justicia, se remarcó que la UIF tendrá como objetivo “consolidar una gestión técnica y profesional, fortalecer los mecanismos de prevención y control, optimizar el uso de la información financiera y profundizar la cooperación con organismos nacionales e internacionales”, en línea con las prioridades estratégicas definidas por el Gobierno nacional.
La designación de Gaspari apunta, según fuentes oficiales, a reforzar el perfil técnico del organismo y garantizar continuidad operativa en un área considerada clave dentro del esquema de control del Estado, en un escenario marcado por cambios normativos, tensiones políticas y una fuerte reconfiguración del aparato público.