MÁS DE NACIONALES



MERCADO LABORAL EN ARGENTINA

Sube el desempleo en Argentina: cerró 2025 en 7,5% y afecta a casi 1,7 millones de personas

El dato del INDEC refleja un aumento respecto al trimestre anterior y también en la comparación interanual.

Sube el desempleo en Argentina: cerró 2025 en 7,5% y afecta a casi 1,7 millones de personas

El desempleo en Argentina volvió a mostrar una tendencia en alza hacia el cierre de 2025 y alcanzó el 7,5% en el último trimestre del año, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos. La cifra implica un incremento de 0,9 puntos porcentuales en relación con el trimestre anterior, cuando la tasa se había ubicado en el 6,6%, y confirma un deterioro en el mercado laboral en los principales centros urbanos del país.

El informe oficial permite proyectar que cerca de 1,7 millones de personas se encontraron sin trabajo durante ese período, una situación que refleja las dificultades persistentes para la generación de empleo en un contexto económico complejo. La medición se realiza sobre 31 aglomerados urbanos, donde se concentra la mayor parte de la población y de la actividad económica del país.

La suba del desempleo no solo se evidencia en la comparación trimestral, sino también en términos interanuales. En el mismo período de 2024, la tasa había sido del 6,4%, lo que implica un aumento de 1,1 puntos porcentuales en el lapso de un año. Este dato marca una tendencia que preocupa tanto a especialistas como a distintos sectores productivos, que advierten sobre el enfriamiento del mercado de trabajo.

El indicador de desocupación surge de la relación entre la población económicamente activa —es decir, quienes trabajan o buscan empleo activamente— y aquellas personas que no logran insertarse laboralmente. En este sentido, el informe también permite analizar otros fenómenos vinculados, como la subocupación o el empleo informal, variables que suelen crecer en escenarios de crisis o estancamiento.

En provincias como Salta, si bien los datos específicos surgen de mediciones regionales dentro de los aglomerados urbanos relevados, la tendencia nacional suele replicarse con particularidades propias. En el caso del norte argentino, el empleo presenta características estructurales diferentes, con una fuerte presencia de trabajo informal y actividades estacionales que condicionan la estabilidad laboral.

En ciudades como Salta Capital, Tartagal y Orán, la falta de empleo formal es una de las principales preocupaciones, especialmente entre los jóvenes y quienes buscan su primera inserción laboral. A esto se suma el impacto de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo, que obliga a muchas personas a aceptar trabajos precarios o de menor calidad.

El incremento del desempleo también suele tener un correlato directo en la demanda de asistencia social y en la presión sobre los programas estatales. En este escenario, distintos sectores advierten sobre la necesidad de impulsar políticas que fomenten la generación de empleo genuino, el desarrollo de economías regionales y el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas.

Otro aspecto que se desprende del informe es la dinámica desigual del mercado laboral entre regiones. Mientras algunos grandes centros urbanos muestran cierta capacidad de recuperación, otras zonas del país enfrentan mayores dificultades para sostener niveles de empleo estables. En este punto, el norte argentino aparece históricamente como uno de los sectores más vulnerables.

En el caso de Salta, actividades como la construcción, el comercio y los servicios suelen ser los principales generadores de empleo, pero también los más sensibles a los vaivenes económicos. Cuando se desacelera el consumo o se frenan las inversiones, el impacto se siente rápidamente en los niveles de ocupación.

A su vez, el crecimiento de la informalidad laboral es otro de los factores que preocupa, ya que implica condiciones de trabajo más inestables, sin acceso a derechos básicos como cobertura de salud o aportes jubilatorios. Este fenómeno, si bien no siempre se refleja directamente en la tasa de desempleo, forma parte del escenario general del mercado laboral.

El dato del 7,5% conocido en las últimas horas se convierte así en una señal de alerta sobre la evolución del empleo en el país. Si bien no se trata de los niveles más altos registrados en los últimos años, la tendencia ascendente genera incertidumbre de cara a los próximos meses, especialmente en un contexto donde la recuperación económica aún muestra signos de fragilidad.

En este marco, analistas coinciden en que la clave estará en la reactivación de sectores productivos y en la generación de condiciones que incentiven la inversión y la creación de puestos de trabajo. También señalan la importancia de fortalecer la capacitación laboral y la educación, como herramientas para mejorar la empleabilidad en un mercado cada vez más competitivo.

Por ahora, el panorama muestra que el cierre de 2025 dejó un mercado laboral más tensionado, con más personas buscando empleo y menos oportunidades disponibles. En provincias como Salta, donde las condiciones estructurales ya presentan desafíos propios, el impacto de estas cifras se siente con mayor intensidad en la vida cotidiana de los trabajadores.

El próximo informe del organismo estadístico será clave para determinar si esta tendencia se consolida o si, por el contrario, comienza a revertirse en el inicio de 2026. Mientras tanto, el dato del desempleo vuelve a instalarse como uno de los principales indicadores a seguir de cerca en la agenda económica y social de la Argentina.


¿Te gustó la noticia? Compartíla!