Un amplio operativo de rescate continúa este jueves en la provincia de San Juan tras el trágico accidente de un helicóptero que dejó un saldo de siete personas fallecidas. Las tareas se desarrollan en las inmediaciones del Parque Provincial Ischigualasto, donde la aeronave se precipitó en una zona aislada, rodeada de sierras y con escasas vías de acceso, lo que obligó a desplegar un importante operativo terrestre.
Más de 45 efectivos de distintas fuerzas participan de las tareas de recuperación de las víctimas. Debido a las características del terreno, los rescatistas solo pueden llegar caminando hasta el lugar del impacto, por lo que cada cuerpo debe ser trasladado a pie durante un recorrido de aproximadamente 15 kilómetros hasta el punto donde aguardan los vehículos de la morgue judicial.
El despliegue comenzó durante la madrugada, cuando camionetas 4x4 trasladaron al personal hasta el ingreso del área protegida. Desde allí avanzaron por los caminos internos hasta donde las condiciones del terreno lo permitieron. A partir de ese punto, los equipos iniciaron una extensa caminata cargando camillas, equipos de rescate y distintos elementos necesarios para trabajar en el lugar del siniestro.
La travesía demandó varias horas y recién al amanecer los rescatistas lograron arribar al sitio donde se encontraba la aeronave siniestrada. Una vez allí, el primer objetivo fue preservar la escena para garantizar el trabajo de los peritos y evitar que se alteraran posibles evidencias que permitan esclarecer qué ocurrió.
Posteriormente comenzaron las tareas de relevamiento técnico, que incluyeron la toma de fotografías, mediciones del terreno, identificación de los restos del helicóptero y documentación de la posición en la que quedó la aeronave tras el impacto.
Durante ese procedimiento fueron localizados los cuerpos de las siete personas fallecidas. La mayor parte de las víctimas se encontraba en el interior del helicóptero, que sufrió importantes daños producto de la violencia del impacto contra el terreno.
El lugar donde ocurrió la tragedia presenta una combinación de vegetación baja y sectores llanos, aunque está completamente rodeado por formaciones montañosas que dificultan cualquier tipo de acceso vehicular. Esa situación convierte al operativo en una tarea de gran complejidad logística y exige un importante esfuerzo físico por parte de quienes participan del rescate.
A medida que avanzó la mañana, los equipos comenzaron a colocar los cuerpos en bolsas mortuorias especiales para iniciar el traslado. Cada una de las víctimas debe ser transportada en camillas por senderos naturales hasta el punto donde esperan las camionetas que las llevarán posteriormente hacia la morgue judicial de San Juan.
Las autoridades no descartaban solicitar apoyo aéreo para agilizar parte del operativo en caso de que las condiciones lo permitieran. Sin embargo, el desarrollo de las tareas depende de múltiples factores, entre ellos el estado del terreno, las condiciones meteorológicas y las decisiones de los responsables del procedimiento.
El rescate demandará varias horas debido a la distancia que separa el lugar del accidente de la zona donde pueden ingresar los vehículos. Por ese motivo, el trabajo se realiza de manera coordinada entre distintos equipos especializados para garantizar tanto la seguridad del personal como la preservación de la escena.
En paralelo, continúa la investigación destinada a determinar qué provocó la caída del helicóptero. La aeronave había sido contratada para participar de una capacitación vinculada al manejo del fuego y a las tareas de respuesta ante emergencias, por lo que su presencia en la provincia estaba relacionada con actividades de entrenamiento.
Los restos del helicóptero permanecerán en el lugar del accidente hasta que concluyan las primeras pericias técnicas. Posteriormente, las autoridades competentes definirán cuándo y de qué manera será retirado para continuar con los estudios que permitan establecer la mecánica del siniestro y determinar si existieron fallas técnicas, errores operativos u otros factores que hayan influido en el desenlace.
La investigación también buscará reconstruir los últimos minutos del vuelo, analizar las condiciones en las que se desarrollaba la operación aérea y recopilar toda la información disponible para esclarecer las causas del accidente.
En el operativo trabajan de manera conjunta efectivos de Gendarmería Nacional, integrantes de grupos especiales de la Policía de San Juan, personal de Bomberos y equipos especializados en rescate en zonas agrestes. La coordinación entre las distintas fuerzas resulta clave debido a las dificultades que presenta el terreno y a la magnitud del procedimiento.
La tragedia generó una profunda conmoción en San Juan y volvió a poner el foco sobre los desafíos que implican los operativos de rescate en regiones montañosas del país. Mientras las tareas continúan, las autoridades concentran sus esfuerzos en recuperar a todas las víctimas y avanzar con la investigación que permita determinar con precisión qué ocurrió en el vuelo que terminó en una de las tragedias aéreas más impactantes registradas en la provincia en los últimos años.