Los siete ocupantes del helicóptero que se accidentó este miércoles en el Parque Provincial Ischigualasto, en San Juan, murieron como consecuencia del impacto. La aeronave participaba de una capacitación vinculada al combate de incendios forestales cuando sufrió una emergencia en pleno vuelo. Las causas del siniestro son materia de investigación.
El helicóptero, un Bell 412EP matrícula LV-KGR, realizaba un entrenamiento previo a una misión de apoyo en el control de incendios cuando perdió contacto con las autoridades. Minutos antes de las 10.30 se activó el sistema de localización de emergencias de la aeronave, lo que dio inicio a un amplio operativo de búsqueda en una zona de difícil acceso.
Tras varias horas de trabajo, los equipos de rescate localizaron el helicóptero siniestrado en un sector ubicado entre los departamentos de Jáchal y Valle Fértil, dentro del área del Parque Provincial Ischigualasto. Al llegar al lugar, los rescatistas confirmaron que no había sobrevivientes.
Entre las víctimas se encontraban funcionarios provinciales vinculados a las tareas de emergencia, integrantes de la Policía de San Juan, personal de Bomberos, brigadistas especializados y el piloto de la aeronave. Todos participaban de una jornada de capacitación destinada a fortalecer la respuesta ante incendios forestales.
Las personas fallecidas fueron identificadas como Carlos Heredia, director de Protección Civil; Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan; Rubén Castro, jefe de Bomberos; Jorge Carbajal, segundo jefe de Bomberos; el piloto Matías Valenzuela, y los brigadistas Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.
El operativo de búsqueda movilizó a personal especializado y a distintos organismos de emergencia que trabajaron en coordinación para llegar hasta el lugar del impacto. Las tareas se desarrollaron en un predio de gran extensión y con un acceso terrestre complejo, lo que dificultó el ingreso de los equipos de rescate.
Según se informó oficialmente, el helicóptero había despegado como parte de una actividad de entrenamiento y posteriormente debía trasladarse hacia La Rioja para colaborar en tareas relacionadas con incendios forestales. El último contacto con la aeronave se registró poco antes de que se emitiera la alerta de emergencia.
Mientras avanzaban las tareas de búsqueda y rescate, las autoridades dispusieron la suspensión de todas las actividades previstas para esa jornada en el Parque Provincial Ischigualasto, incluyendo las excursiones turísticas programadas.
Ahora, los organismos competentes trabajan para determinar qué provocó el accidente. La investigación buscará establecer si la caída estuvo relacionada con una falla mecánica, las condiciones de vuelo o cualquier otro factor que pudiera haber influido en el siniestro.
La tragedia representa una de las pérdidas más graves registradas en los últimos años durante un operativo vinculado a la prevención y el combate de incendios forestales en el país, debido a la cantidad de víctimas y al rol estratégico que desempeñaban varios de los integrantes de la tripulación dentro del sistema de respuesta ante emergencias.