La violencia en las rutas salteñas volvió a cobrarse dos vidas en las últimas 24 horas, llevando el total de víctimas fatales en lo que va de 2025 a 117 personas. A pesar de los controles de Seguridad Vial y las campañas de concientización, el factor humano sigue siendo el principal responsable de los siniestros que enlutan a familias de toda la provincia.
El primer hecho tuvo lugar sobre la Ruta Nacional 40, camino a Cafayate, donde un turista oriundo de La Rioja perdió la vida luego de permanecer varios días internado en el Hospital San Bernardo. El hombre había sufrido un accidente con una moto el pasado 17 de noviembre y, pese a haber sido trasladado en un vuelo sanitario, las lesiones que sufrió resultaron fatales. La noticia conmocionó tanto a la comunidad local como a los viajeros que frecuentan el corredor turístico de los Valles Calchaquíes, una zona que históricamente registra un flujo constante de turistas y vecinos.
Horas más tarde, la tragedia volvió a golpear a Salta. Sobre la Ruta Nacional 50, un peatón de 43 años fue embestido por un automóvil mientras intentaba cruzar la calzada. El accidente ocurrió en horario nocturno y, hasta el momento, no se conocen detalles claros sobre la dinámica del choque. Las autoridades continúan investigando las circunstancias para determinar posibles responsabilidades.
Con estas dos nuevas muertes, la cifra de víctimas fatales por accidentes de tránsito en Salta se acerca peligrosamente a los números del año anterior, donde se registraron cerca de 140 fallecimientos. Noviembre ya acumula 12 decesos, lo que evidencia la persistencia de la problemática y la necesidad de reforzar la educación vial y los controles en rutas provinciales y nacionales.
Especialistas en seguridad vial señalan que la combinación de exceso de velocidad, consumo de alcohol, distracciones al volante y la falta de respeto por las normas de tránsito son los factores más recurrentes en los accidentes graves. En Salta, la presencia de rutas sinuosas, curvas peligrosas y sectores rurales con escasa iluminación nocturna agrava aún más la situación.
Las autoridades provinciales insisten en que el compromiso de los conductores es clave para reducir las muertes. Campañas de prevención, instalación de señalética en puntos críticos y operativos de control se intensifican, pero la conducta de los conductores sigue siendo determinante. Desde la Policía de Salta se hace un llamado a extremar las precauciones, respetar los límites de velocidad y utilizar siempre cinturón de seguridad.
El turismo en la provincia también se ve afectado por estos incidentes. Cafayate y los Valles Calchaquíes, así como otros destinos populares, son transitados diariamente por turistas nacionales y extranjeros que buscan disfrutar del paisaje y la cultura salteña. La muerte del turista riojano es un recordatorio doloroso de los riesgos que enfrentan quienes recorren las rutas sin la debida prevención.
En este contexto, se reaviva el debate sobre la necesidad de mayor inversión en infraestructura vial y en programas educativos que promuevan la responsabilidad al conducir. La combinación de factores humanos, geográficos y climáticos hace que la prevención sea la herramienta más eficaz para evitar tragedias.
Mientras tanto, familiares y comunidades locales lamentan cada pérdida y reclaman políticas más firmes para garantizar la seguridad en caminos y rutas. La cifra de 117 víctimas en 2025 refleja un desafío pendiente para las autoridades y la sociedad salteña: reducir la accidentalidad y salvar vidas en las rutas de la provincia.
El panorama es claro: la seguridad vial en Salta sigue siendo un tema crítico. Cada accidente fatal no solo deja un vacío irreparable en las familias, sino que también evidencia la necesidad de conciencia, responsabilidad y acción concreta en la prevención de siniestros en toda la provincia.