Videos de seguridad, billetes separados durante el conteo y clientes que no advirtieron los faltantes constituyen las principales claves del juicio contra dos empleados de la sucursal Orán del Banco Nación. La Fiscalía les atribuye 22 maniobras conocidas como "pellizcos", registradas entre julio y noviembre de 2023.
Los acusados son Silvia Verónica Castro y Fernando Horacio Arias Knudsen, quienes trabajaban como cajeros de la entidad. Ambos negaron los hechos durante sus declaraciones ante el Tribunal Oral Federal Nº 2 de Salta y sostuvieron que no perjudicaron a los clientes ni al banco.
El denominado "pellizco" consistía, según la acusación, en retirar algunos billetes mientras se contaba el dinero entregado por los depositantes. Las sumas presuntamente sustraídas oscilaban entre $10.000 y $30.000 por operación.
Para el fiscal federal Marcos Romero, esos montos resultaban reducidos frente al volumen de efectivo presentado en las cajas. Esto permitía que las diferencias pasaran inadvertidas o que los propios clientes las atribuyeran a errores cometidos antes de llegar al banco.
La ubicación de la máquina contadora habría sido otro elemento central. El equipo se encontraba en una caja contigua y fuera del campo visual de los depositantes, quienes no podían observar con claridad todo el proceso.
La investigación se originó el 17 de noviembre de 2023, cuando un responsable del área operativa observó el comportamiento de Castro mientras atendía a un cliente en la caja número 5.
Según la acusación, la empleada retiró algunos billetes durante el conteo y los colocó dentro de un folleto institucional. Otro trabajador se acercó hasta el puesto y encontró el dinero oculto dentro del papel.
El cliente no había advertido el faltante y consideró que la diferencia podía deberse a un error propio. La posterior revisión de las cámaras habría mostrado a Castro separando los billetes y guardándolos luego en su cartera.
A partir de ese episodio, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas analizó filmaciones correspondientes al período comprendido entre el 19 de julio y el 17 de noviembre de 2023. La revisión permitió identificar 20 hechos atribuidos a Castro y dos a Arias Knudsen.
El fiscal Romero aseguró que los registros fílmicos, los informes documentales y los peritajes permitirán acreditar las maniobras durante el debate.
Varios clientes fueron convocados a declarar y observaron durante las audiencias las filmaciones de sus propias operaciones. Algunos expresaron sorpresa y aseguraron que no habían advertido en ese momento que les faltaba dinero.
"Nunca pensé que me estaban robando", manifestó uno de los testigos. Explicó que, cuando le informaron sobre una diferencia, creyó que se había equivocado al contar el efectivo o que el faltante era consecuencia del apuro con el que había preparado el depósito.
Los testimonios también dejaron expuesto el vínculo de confianza que existía con Castro, quien llevaba más de 30 años como empleada del banco. Los clientes señalaron que nunca imaginaron que pudiera desarrollarse una maniobra de esas características detrás de la ventanilla.
"Los videos no mienten"
La abogada del Banco Nación, Ángela Mizzau, acompañó la acusación de la Fiscalía y destacó que los imputados tenían una extensa trayectoria dentro de la institución. Castro había ingresado en 1993 y Arias Knudsen en 2002.
"Ocuparon cargos de absoluta responsabilidad y el banco confió en ellos", afirmó la querellante, quien definió el proceso como "un caso de historia traicionada".
Para Mizzau, las imágenes descartan que las situaciones correspondieran a equivocaciones. "Los videos no mienten. No se trataba de errores, sino de una modalidad deliberada y coordinada para obtener un beneficio económico indebido", sostuvo.
Los abogados defensores Pedro Arancibia y Susana Aramayo sostuvieron que no existieron irregularidades ni afectación económica para los clientes o la entidad.
Acusados niegan los hechos
Castro negó haberse quedado con dinero de los clientes y aseguró que los billetes registrados por las cámaras eran de su propiedad. Según declaró, llevaba efectivo desde su casa para cambiarlo por billetes de menor denominación.
También sostuvo que separar dinero para otros empleados era una práctica habitual. "Yo les separaba dinero a mis compañeros; eso era habitual, transparente, lo hacíamos todos", expresó.
Arias Knudsen también negó los hechos y destacó los cargos de responsabilidad que ocupó en el banco. En su declaración evitó profundizar sobre las imágenes y centró su exposición en presuntos conflictos con el tesorero de la sucursal.