Cinco personas fueron detenidas en las últimas horas como resultado de una serie de allanamientos realizados en la zona norte de la ciudad de Salta, en el marco de tres investigaciones penales por venta de estupefacientes. Los procedimientos fueron ordenados por la Unidad Fiscal contra la Narcocriminalidad (UFINAR) y ejecutados por personal de la Policía de la Provincia, con el objetivo de desarticular distintos puntos de comercialización de drogas que operaban en barrios residenciales.
Las actuaciones se desarrollaron en los barrios Unión, Justicia y Universitario, sectores donde vecinos venían denunciando desde hace tiempo movimientos sospechosos, situaciones de riesgo y la presencia constante de personas vinculadas al consumo y la venta de sustancias prohibidas. Como resultado de los operativos, además de las detenciones, se secuestraron estupefacientes, dinero en efectivo y teléfonos celulares que serán incorporados como prueba en las causas.
La primera investigación tuvo su origen en denuncias web anónimas que alertaban sobre un inmueble usurpado en barrio Unión. Según los vecinos, en ese lugar se realizaban actividades relacionadas con la venta de drogas, el ocultamiento de bienes robados y funcionaba además como aguantadero y punto de consumo. Los denunciantes describieron un movimiento permanente de personas, incluso en horarios nocturnos, y manifestaron su preocupación por la inseguridad y los episodios de violencia que se registraban en la zona.
A partir de esa información, UFINAR dispuso una serie de tareas investigativas a cargo de personal especializado, que incluyeron vigilancias encubiertas y registros fílmicos. Con ese trabajo se logró acreditar una operatoria sostenida de comercialización de estupefacientes, tanto en domicilios particulares como en la vía pública, con intercambios breves de dinero por sustancias prohibidas.
En ese contexto, los investigadores identificaron como principales responsables a un hombre y una mujer. La mujer fue detenida tras el allanamiento de dos viviendas en barrio Unión, en procedimientos realizados con intervención de la Dirección General de Drogas Peligrosas, con apoyo del SOEN y personal K9. Fue imputada provisionalmente como coautora del delito de comercialización de sustancias estupefacientes, mientras continúa la investigación para determinar la participación de otros posibles involucrados.
La segunda causa se inició a partir de un informe policial y numerosas denuncias anónimas que señalaban la venta de drogas en inmediaciones de un domicilio de barrio Unión, a pocos metros de un puesto policial. En ese lugar, según las denuncias, se habría establecido un punto fijo de expendio, consumo y resguardo de estupefacientes, lo que generaba constantes conflictos en el barrio y un marcado aumento de hechos de inseguridad.
Las tareas investigativas permitieron identificar a cinco personas, integrantes de una misma familia, varios de ellos con antecedentes por infracción a la Ley 23.737. Durante un período de tres meses, los investigadores documentaron numerosas maniobras de comercialización de drogas, con intercambio de dinero por sustancias estupefacientes tanto en la vivienda investigada como en la vía pública, en distintos horarios del día.
Con los elementos reunidos, la Fiscalía solicitó órdenes de allanamiento, secuestro y detención, que fueron concretadas el 13 de enero en tres domicilios ubicados en los barrios Unión, Justicia y Universitario. Como resultado de esos procedimientos, se secuestraron sustancias estupefacientes, dinero en efectivo y teléfonos celulares que serán peritados para avanzar en la causa. Tres de los investigados fueron detenidos e imputados provisionalmente por el delito de comercialización de estupefacientes agravada por la participación organizada de tres o más personas.
La tercera investigación se inició a partir de una denuncia realizada a través del sitio fiscalespenales.gob.ar, que señalaba que en un domicilio de barrio Unión un hombre y su madre se dedicarían a la venta de drogas. A partir de ese dato, se dispusieron tareas de vigilancia que permitieron constatar un movimiento compatible con la comercialización de estupefacientes, mediante breves intercambios en la puerta del inmueble.