Un trágico siniestro vial ocurrido en la ciudad de Salta tuvo su cierre judicial esta semana con una condena firme para el conductor responsable. Se trata de Alejandro Horacio Ortiz, de 49 años, quien fue sentenciado a tres años de prisión de cumplimiento efectivo y a cinco años de inhabilitación para conducir vehículos automotores, tras provocar la muerte de su acompañante al chocar contra un contenedor en Avenida Bélgica, en la zona sur de la capital salteña.
El hecho, que generó una fuerte conmoción en su momento, ocurrió en la madrugada del 19 de junio de 2024. Ortiz había pasado la noche participando de reuniones donde hubo consumo de bebidas alcohólicas, primero en la vivienda de la víctima y luego en un bar, hasta aproximadamente las 00:30. Minutos después, decidió ponerse al volante de un vehículo utilitario con su acompañante a bordo.
Según se determinó en la investigación penal, mientras circulaba por Avenida Bélgica, el conductor perdió el control del rodado y terminó impactando violentamente contra un contenedor ubicado sobre la calzada. El choque fue de tal magnitud que su acompañante sufrió gravísimas lesiones en la cabeza y falleció en el acto, producto de la pérdida de masa encefálica. El conductor, además, se dio a la fuga tras el siniestro, agravando aún más su situación procesal.
Durante el proceso judicial se acreditó que Ortiz conducía bajo los efectos del alcohol, lo que afectó de manera directa sus reflejos, su capacidad de reacción y el control del vehículo. Estos factores fueron determinantes para establecer su responsabilidad en el hecho y encuadrar la causa como homicidio culposo agravado por la fuga.
La condena se dictó en el marco de una audiencia de juicio abreviado, modalidad prevista en el sistema judicial salteño cuando existe acuerdo entre las partes y reconocimiento de los hechos por parte del imputado. En este caso, Ortiz aceptó su condición de autor del delito y la pena propuesta, lo que permitió avanzar con una resolución más rápida del caso.
La jueza de Garantías Gabriela Romero homologó el acuerdo y dispuso la pena de tres años de prisión efectiva, lo que implica que el condenado deberá cumplirla en una unidad penitenciaria, sin posibilidad de acceder a una condena condicional. Además, se le impuso una inhabilitación especial para conducir vehículos automotores por el término de cinco años, una sanción que apunta a reforzar la prevención y la seguridad vial en la provincia de Salta.
El caso volvió a poner en agenda una problemática que se repite en rutas y calles salteñas: la conducción bajo los efectos del alcohol. A pesar de los controles viales, las campañas de concientización y la legislación vigente, los siniestros viales vinculados al consumo de bebidas alcohólicas siguen dejando víctimas fatales y familias destruidas.
Avenida Bélgica, donde ocurrió el choque, es una arteria muy transitada de la ciudad, especialmente en horarios nocturnos y de madrugada. Vecinos de la zona ya habían advertido en otras oportunidades sobre la peligrosidad de ese tramo, donde no son pocos los conductores que circulan a alta velocidad o en condiciones inadecuadas para manejar.
En este contexto, la sentencia busca marcar un precedente claro: manejar alcoholizado y provocar una muerte no es un hecho menor ni una simple imprudencia, sino un delito con consecuencias penales concretas. La prisión efectiva y la inhabilitación para conducir son señales contundentes de que la Justicia salteña endurece su postura frente a los siniestros viales con víctimas fatales.
Desde el entorno de la víctima, el fallo fue recibido con sentimientos encontrados. Por un lado, el alivio de que se haya hecho justicia y se haya reconocido la responsabilidad del conductor; por otro, el dolor irreparable por la pérdida de un ser querido en un hecho que pudo haberse evitado si no se mezclaban alcohol y volante.
Este caso se suma a otros episodios recientes que reavivan el debate sobre la seguridad vial en Salta, la necesidad de reforzar los controles de alcoholemia y profundizar la educación vial desde edades tempranas. Las estadísticas muestran que una parte importante de los accidentes graves y fatales en la provincia están relacionados con el consumo de alcohol y la conducción temeraria.