Un hombre de 34 años fue condenado a un mes y diez días de prisión de cumplimiento efectivo por sustraer una mochila de un local comercial ubicado en pleno centro de la ciudad de Salta. El hecho ocurrió a comienzos de enero y la sentencia se dictó tras la realización de un juicio abreviado, al que el acusado accedió luego de reconocer su responsabilidad en el delito de hurto simple.
La resolución judicial se conoció luego de una audiencia celebrada en el marco de la causa que investigó el robo ocurrido el pasado 3 de enero, en un comercio situado en la intersección de las calles Leguizamón y Dean Funes, una zona de alto tránsito peatonal y comercial del microcentro salteño.
Por expresas directivas del fiscal penal interino Esteban Martearena, a cargo de la Fiscalía Penal 2, el auxiliar fiscal Ignacio Carrizo representó al Ministerio Público Fiscal durante la audiencia en la que se presentó el acuerdo de juicio abreviado. En esa instancia, el acusado admitió su participación en el hecho y aceptó la pena propuesta, lo que permitió avanzar con una resolución rápida del caso.
Una vez homologado el acuerdo, el juez Diego Rodríguez Pipino dictó la sentencia condenatoria e impuso al imputado una pena de un mes y diez días de prisión efectiva, teniendo en cuenta tanto la naturaleza del delito como los antecedentes y las circunstancias particulares del episodio.
De acuerdo a las actuaciones incorporadas a la causa, el hecho se produjo cuando el acusado ingresó al local comercial y, sin ejercer violencia ni forzar accesos, sustrajo una mochila que se encontraba en el sector de los cambiadores. En su interior, el bolso contenía prendas de vestir, una tarjeta de transporte SAETA y una suma de dinero en efectivo.
El damnificado, al finalizar su jornada laboral, advirtió la ausencia de su mochila y comenzó a buscarla dentro del comercio. Al no encontrarla, salió a la vía pública y logró divisar al acusado caminando con el elemento sustraído. Junto a compañeros de trabajo, procedieron a demorar al sospechoso hasta la llegada de personal policial.
Durante esa intervención, se logró recuperar la mochila y parte de su contenido, aunque no la tarjeta SAETA ni el dinero en efectivo que se encontraban en su interior al momento del robo. Estos elementos no pudieron ser restituidos a la víctima y su paradero continúa sin ser esclarecido.
Con base en la denuncia realizada, los informes policiales, las declaraciones testimoniales y los elementos probatorios incorporados a la causa, la Fiscalía consideró acreditada tanto la materialidad del hecho como la autoría por parte del acusado. A ello se sumó el reconocimiento expreso de responsabilidad efectuado por el imputado durante la audiencia, lo que resultó determinante para la aplicación del juicio abreviado.
Desde el ámbito judicial destacaron que este tipo de resoluciones permiten dar una respuesta rápida y efectiva a hechos delictivos de menor cuantía, evitando la prolongación innecesaria de los procesos y reduciendo la carga de trabajo en los tribunales. Al mismo tiempo, remarcaron que el cumplimiento efectivo de la pena busca reforzar el mensaje de que los delitos contra la propiedad no quedan impunes, aun cuando no medie violencia.