Dos hombres de 25 y 28 años fueron imputados en Joaquín V. González, departamento Anta, acusados de realizar estafas reiteradas contra comercios mediante el uso de tarjetas de crédito virtuales pertenecientes a terceros. La causa, que está en manos de la Fiscalía Penal 1 de Anta, sostiene que los sospechosos concretaron compras millonarias en al menos dos oportunidades, utilizando una modalidad fraudulenta similar.
Según la imputación, ambos están señalados como presuntos autores del delito de estafa en dos hechos distintos, cometidos en perjuicio de comerciantes de la zona. La investigación logró reconstruir una operatoria que incluyó la utilización de identidades falsas, tarjetas virtuales y vehículos vinculados a los acusados.
El caso comenzó a tomar forma a partir de denuncias radicadas en diciembre de 2025, que dieron lugar a actuaciones con intervención de la División Brigada de Investigaciones N.º 5 (DBI). A partir de allí, se inició un trabajo de análisis de cámaras de seguridad, facturación, registros bancarios y cruces de datos que permitió identificar a los sospechosos.
Uno de los hechos ocurrió el 27 de noviembre del año pasado. Ese día, dos hombres se presentaron en un comercio de Joaquín V. González y realizaron una serie de compras de alto valor. Entre los productos adquiridos figuraban aires acondicionados, una heladera exhibidora y teléfonos celulares de alta gama, incluyendo equipos iPhone. El monto total de la operación rondó los 11.800.000 pesos.
Las transacciones fueron abonadas mediante tarjetas de crédito virtuales a nombre de un tercero. En el momento, la operación figuró como aprobada y los compradores se retiraron del lugar en un vehículo. Sin embargo, días después, desde la administración del comercio se informó que las compras habían sido desconocidas por el titular de la tarjeta, lo que derivó en la correspondiente denuncia penal.
Las cámaras de seguridad del local, los tickets de compra, las facturas emitidas y las imágenes captadas del vehículo utilizado resultaron claves para avanzar en la identificación de los presuntos responsables. Ese material permitió establecer coincidencias que luego serían determinantes en la causa.
Meses después, el 16 de abril, se denunció una maniobra de características similares en otro comercio de la misma localidad. En esa oportunidad, un hombre que se presentó con una identidad falsa adquirió tres televisores LED por un monto superior al millón de pesos. Al igual que en el caso anterior, el pago se realizó mediante tarjetas de crédito virtuales.
La operación fue aprobada en el momento de la compra, pero semanas más tarde el banco debitó el monto del comercio, tras constatar que el titular de la tarjeta había desconocido la transacción. El propietario del local aportó registros fílmicos, comprobantes y facturas que fueron incorporados al expediente.
A partir del análisis de cámaras públicas y privadas, informes policiales y cruces de datos en sistemas oficiales, los investigadores lograron determinar que ambos hechos compartían una modalidad común. El uso de tarjetas virtuales de terceros, la selección de productos de alto valor y la utilización de vehículos vinculados a los imputados aparecieron como elementos repetidos en las maniobras.
En diciembre, en el marco de un procedimiento policial realizado en Joaquín V. González, uno de los acusados fue demorado. Durante el operativo, se le secuestró una importante suma de dinero en efectivo, dólares estadounidenses, un teléfono celular iPhone y otros elementos considerados de interés para la causa. También se incautaron electrodomésticos que habían sido denunciados como parte de las operaciones fraudulentas.
Con el avance de la investigación y la acumulación de pruebas, la fiscal interviniente solicitó la detención del segundo sospechoso. El hombre fue localizado en la ciudad de Salta a comienzos de febrero y puesto a disposición de la Justicia. En ese contexto, también se concretó el secuestro del vehículo que habría sido utilizado en las maniobras.