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VIOLENCIA DE GÉNERO

Condenaron a ocho años y seis meses de prisión a un hombre por abusar sexualmente de su expareja en Salta

La víctima había denunciado un contexto sostenido de violencia física, verbal y sexual.

Condenaron a ocho años y seis meses de prisión a un hombre por abusar sexualmente de su expareja en Salta

Un hombre de 26 años fue condenado a ocho años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo luego de ser declarado penalmente responsable por abusar sexualmente y ejercer distintos tipos de violencia contra su expareja, en un contexto de violencia de género en Salta.

La sentencia fue dictada este martes por el juez del distrito Centro, Martín Pérez, durante la audiencia de cesura, instancia en la que las partes expusieron sus pedidos de pena después de que el acusado fuera declarado responsable de los delitos que se le imputaban.

El hombre fue condenado por abuso sexual con acceso carnal continuado, coacción, coacción agravada por el uso de arma y desobediencia judicial, de acuerdo con la acusación sostenida durante el proceso.

La fiscal penal Verónica Simesen de Bielke representó al Ministerio Público Fiscal y, al momento de solicitar la pena, pidió que el acusado recibiera una condena de 11 años de prisión, teniendo en cuenta la prueba producida durante el juicio y las características de los hechos investigados.

Luego de un cuarto intermedio, el tribunal resolvió imponer una pena de ocho años y seis meses de prisión efectiva.

Además de la condena, el juez dispuso la inscripción del condenado en el Banco de Datos Genéticos, una medida que forma parte de las consecuencias previstas para determinados delitos.

También se revocó el arresto domiciliario que el hombre tenía concedido hasta ese momento. A partir de la nueva resolución judicial, se ordenó su alojamiento en la Alcaidía General, desde donde posteriormente será trasladado a la Unidad Carcelaria N° 1 para cumplir la pena de prisión efectiva.

La causa se inició a partir de la denuncia presentada por una mujer contra quien en ese momento era su pareja. Ambos tienen una hija en común.

De acuerdo con el relato incorporado al expediente, la relación estuvo atravesada durante un período por distintos episodios de violencia. La víctima denunció situaciones de violencia física, verbal y sexual, además de amenazas que, según su declaración, en algunas oportunidades habrían involucrado la utilización de armas.

La mujer describió un vínculo marcado por situaciones de humillación, sometimiento y control. En ese contexto, la investigación avanzó sobre una serie de episodios que, según la acusación, se habrían producido de manera reiterada mientras ambos mantenían una relación de pareja.

Uno de los principales cargos analizados durante el juicio fue el de abuso sexual con acceso carnal continuado. La Fiscalía sostuvo que las agresiones contra la integridad sexual de la mujer no se trataron de un episodio aislado, sino de una conducta reiterada desarrollada dentro del contexto de violencia denunciado.

A esa acusación se sumaron los cargos por coacción y coacción agravada por el uso de un arma, además de la desobediencia judicial. La totalidad de esos delitos fue considerada por el tribunal al momento de establecer la responsabilidad penal del acusado.

Durante el debate se produjo prueba destinada a reconstruir la relación entre la víctima y el acusado, las circunstancias en las que se habrían producido los episodios denunciados y el contexto de violencia de género en el que se desarrollaron.

Concluida esa etapa y luego de que el acusado fuera declarado penalmente responsable, este martes se llevó adelante la audiencia de cesura. En esa instancia, la Fiscalía y la defensa plantearon sus respectivas posiciones respecto de la pena que debía imponerse.

La fiscal Simesen de Bielke fundamentó su pedido de 11 años de prisión en la carga probatoria producida durante el juicio y en las características de los hechos por los cuales el hombre ya había sido declarado responsable.

Finalmente, el juez Martín Pérez estableció una pena de ocho años y seis meses de prisión efectiva.

La resolución también modificó de manera inmediata la situación de detención del condenado. Al quedar revocado el arresto domiciliario, deberá ser alojado en una dependencia penitenciaria y posteriormente trasladado a la Unidad Carcelaria N° 1, donde cumplirá la pena impuesta.

El caso vuelve a poner en el centro de la escena judicial la problemática de la violencia de género y los delitos contra la integridad sexual dentro de relaciones de pareja. La denuncia permitió iniciar una investigación que posteriormente llegó a juicio y terminó con una declaración de responsabilidad penal y una condena de cumplimiento efectivo.

Para la Justicia, los hechos fueron analizados como parte de un contexto en el que la víctima habría sufrido distintas formas de violencia, incluyendo agresiones sexuales, amenazas y mecanismos de sometimiento.

Con la sentencia dictada este martes, el proceso concluyó con una condena de ocho años y seis meses de prisión para el acusado, quien deberá cumplir la pena de manera efectiva. También quedaron establecidas las medidas complementarias dispuestas por el tribunal, entre ellas su incorporación al Banco de Datos Genéticos y su traslado al sistema penitenciario provincial.


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