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Decisión judicial

Prisión domiciliaria para el exjuez Raúl Reynoso pese a la oposición fiscal

El exmagistrado cumplirá su condena en una vivienda de la ciudad de Salta por razones de salud, con monitoreo electrónico y controles judiciales.

Prisión domiciliaria para el exjuez Raúl Reynoso pese a la oposición fiscal

El exjuez federal de Orán, Raúl Juan Reynoso, obtuvo nuevamente el beneficio de la prisión domiciliaria y continuará cumpliendo su condena en una vivienda de la ciudad de Salta. La decisión fue tomada por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 2, que contempló sus problemas de salud, pese a la oposición del Ministerio Público Fiscal.

La resolución fue dictada el 3 de noviembre y establece que el exmagistrado, de 67 años, deberá permanecer en el domicilio autorizado, bajo monitoreo electrónico y supervisión judicial. Además, tendrá que presentar informes médicos mensuales para acreditar la continuidad de sus tratamientos.

El beneficio llega apenas tres semanas después de su detención, concretada el 15 de octubre, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejara firme la condena a cinco años de prisión por cohecho pasivo, falsedad ideológica de documento público y concusión.

La sentencia corresponde a la causa conocida como Reynoso II, en la que se investigaron maniobras destinadas a favorecer al narcotraficante Delfín Reynaldo Castedo, conocido como el Patrón del Norte, además de exigencias ilegales de dinero a un comerciante.

Los problemas de salud que fundamentaron la decisión

El pedido de la defensa se apoyó principalmente en las enfermedades crónicas que padece Reynoso. El exjuez tiene diabetes tipo 2, necesita aplicaciones diarias de insulina y controles periódicos de glucemia. También presenta hipertensión arterial, por lo que requiere medicación y seguimiento médico.

Entre los antecedentes evaluados figura una descompensación ocurrida el mismo día de su detención, cuando debió ser trasladado de urgencia a un centro asistencial por presentar niveles elevados de glucosa en sangre.

También se mencionaron episodios de mareos y temblores, además de dificultades vinculadas con la disponibilidad de insumos médicos durante su permanencia bajo custodia.

La magistrada consideró que el conjunto de estos antecedentes justificaba modificar las condiciones de detención, al entender que el ámbito penitenciario podía representar un riesgo para la salud del condenado si no se garantizaba una atención adecuada.

La Fiscalía, en cambio, había solicitado rechazar el planteo y mantenerlo alojado en el Complejo Penitenciario Federal III de General Güemes. Sostuvo que sus patologías podían recibir tratamiento dentro del establecimiento y que los informes médicos no demostraban la imposibilidad de brindarle asistencia en prisión.

Sin embargo, la jueza entendió que los antecedentes debían analizarse de manera integral y que existían motivos suficientes para conceder el beneficio por razones médicas.

Un antecedente y dos condenas pendientes de unificación

La situación de Reynoso tiene un antecedente directo. En mayo de 2022 ya había conseguido la prisión domiciliaria, luego de que informes profesionales advirtieran sobre las dificultades para tratar sus enfermedades dentro del establecimiento penitenciario.

En esta oportunidad, la magistrada consideró que aquellas razones médicas continuaban vigentes y que las condiciones de alojamiento también debían contemplarse al evaluar el pedido.

Tras quedar firme la condena, Reynoso había sido detenido por Gendarmería Nacional y alojado inicialmente en el Escuadrón 45 de Chachapoyas. El 27 de octubre fue trasladado al penal federal de General Güemes, donde permaneció hasta que se autorizó su regreso a una vivienda particular.

La prisión domiciliaria no significa que haya recuperado la libertad ni que se haya anulado la condena. Deberá permanecer en el inmueble, salvo urgencias justificadas o autorizaciones judiciales, y estará sujeto a controles electrónicos.

Además, tendrá prohibido salir del país, consumir estupefacientes, abusar del alcohol y mantener reuniones con personas procesadas o condenadas. El incumplimiento de estas condiciones podría derivar en la revocación del beneficio.

Por otra parte, todavía resta resolver la unificación de sus dos condenas firmes. Reynoso también recibió en 2019 una pena de 13 años de prisión por delitos de concusión y prevaricato, en la causa conocida como Reynoso I.

El Ministerio Público Fiscal solicitó sumar ambas penas, lo que daría como resultado una condena única de 18 años. Ese planteo continúa pendiente de resolución ante el Tribunal Oral Federal N.º 1.

Mientras se define esa situación, el exjuez continuará cumpliendo la condena de cinco años bajo prisión domiciliaria, con controles judiciales y seguimiento de su estado de salud.

 


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