El fuerte temporal que azotó a la región en las últimas horas dejó una situación crítica en La Caldera, donde 14 personas quedaron completamente aisladas luego de que el río creciera de manera repentina y destruyera los accesos a dos campings ubicados en la zona. La emergencia obligó a desplegar un operativo de rescate urgente para asistir a los afectados, entre los que se encontraban adultos y menores.
El episodio se registró en los campings Los Teros y Lalo, donde el grupo permanecía desde el día anterior sin posibilidad de salir por sus propios medios. La crecida del río, producto de las intensas lluvias, volvió intransitable el cruce y dejó a las personas incomunicadas, sin caminos alternativos ni margen para maniobrar.
De acuerdo a la información oficial, entre los aislados había 12 adultos y 2 menores. Si bien todos se encontraban en buen estado de salud, la preocupación creció con el correr de las horas debido a la fuerza de la corriente, el avance del agua y la inestabilidad del terreno, que amenazaba con empeorar la situación.
El impacto del temporal fue contundente. En medio del desborde del río, una camioneta fue arrastrada varios metros por la corriente, mientras que otro vehículo estuvo a punto de correr la misma suerte. En ese caso, debió ser asegurado con sogas y atado a otro rodado para evitar que el agua se lo llevara por completo. Las imágenes del lugar reflejaron la magnitud del fenómeno y el riesgo al que quedaron expuestas las personas.
Además de los vehículos afectados, las lluvias provocaron serios daños en la infraestructura rural. Caminos socavados, accesos cortados y tramos totalmente destruidos complicaron la circulación y dejaron a varios sectores de La Caldera prácticamente aislados. En algunos puntos, el terreno cedió por completo, lo que impidió cualquier tipo de ingreso por vía terrestre.
Ante este escenario, se activó un operativo conjunto entre Bomberos y la Policía de Salta, que dispusieron un gomón para poder cruzar el río y llegar hasta los campings. El rescate se llevó adelante con extrema precaución, teniendo en cuenta la fuerza del agua y el riesgo permanente de nuevos desprendimientos o crecidas repentinas.
El trabajo de los equipos de emergencia se concentró en evaluar el estado de las personas aisladas y planificar la evacuación de manera segura. La prioridad fue garantizar que todos pudieran salir del lugar sin exponerse a mayores peligros, en una zona donde el clima seguía siendo inestable.
La situación registrada en los campings no fue un hecho aislado. En distintos puntos de La Caldera y áreas cercanas, el temporal dejó un saldo preocupante: familias incomunicadas, ríos desbordados, vehículos dañados y caminos rurales prácticamente destruidos. En varias fincas y parajes, los accesos quedaron cortados, lo que complicó la asistencia y el traslado.
Las autoridades reiteraron el pedido de extremar las precauciones, especialmente en zonas cercanas a ríos y arroyos, y evitar circular por caminos rurales mientras persistan las lluvias. En esta época del año, las crecidas repentinas representan uno de los mayores riesgos en los cerros y valles de la provincia de Salta.
El episodio volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de algunas zonas turísticas y rurales ante eventos climáticos intensos, y la necesidad de tomar recaudos adicionales cuando se registran alertas por lluvias fuertes. Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan en alerta ante la posibilidad de nuevas complicaciones en la región.