El juicio por el brutal homicidio de un puestero rural en el norte de Salta sumó este viernes una nueva jornada cargada de testimonios y pruebas clave. En la ciudad de Orán, el Tribunal de Juicio retomó el debate oral contra tres hombres acusados de participar en el crimen, considerado uno de los hechos más violentos registrados en la zona rural del departamento.
Durante la audiencia desarrollada este 29 de mayo, declaró una médica anatomopatóloga del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), quien confirmó que las graves lesiones sufridas por la víctima fueron provocadas cuando aún se encontraba con vida. También brindó testimonio una persona de identidad reservada convocada por la Fiscalía, en una instancia que se realizó bajo estrictas medidas de resguardo.
La causa es impulsada por la fiscal penal de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Orán, María Soledad Filtrín Cuezzo, quien representa al Ministerio Público Fiscal en el debate oral que se desarrolla desde marzo de este año.
Los acusados son tres hombres de 29, 31 y 39 años, señalados como coautores del delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas. Además, uno de ellos enfrenta una acusación adicional por evasión en una causa acumulada al expediente principal.
El proceso judicial tuvo un cuarto intermedio el pasado 19 de mayo y recién este viernes volvió a retomarse en los tribunales oranenses. La expectativa estaba puesta especialmente en las declaraciones técnicas y testimoniales previstas para esta etapa del juicio.
Uno de los momentos más sensibles de la jornada ocurrió cuando se recibió la declaración del testigo de identidad reservada presentado por la Fiscalía. Para preservar su seguridad, el tribunal ordenó desalojar al público de la sala y retirar a los acusados mientras se desarrollaba el testimonio.
Este tipo de medidas suelen adoptarse en causas complejas o vinculadas a hechos violentos donde existe riesgo para quienes aportan información relevante para la investigación. Aunque no trascendieron detalles de lo declarado, se trata de un testimonio considerado importante dentro de la estrategia acusatoria.
Posteriormente, declaró la médica anatomopatóloga del CIF, quien expuso ante los jueces los resultados de las pericias realizadas sobre el cuerpo de la víctima. Según explicó durante su intervención, las lesiones detectadas fueron ocasionadas mientras el puestero rural aún estaba con vida, un dato que refuerza la hipótesis sostenida por la Fiscalía sobre la brutalidad del ataque.
La exposición de la especialista fue seguida con atención tanto por las partes como por familiares presentes en la audiencia. Las conclusiones periciales son consideradas centrales para reconstruir las circunstancias del crimen y determinar el grado de participación de los acusados.
En la etapa final de la jornada también prestaron declaración dos testigos presentados por la defensa, quienes son familiares de los hermanos acusados en la causa. Sus testimonios apuntaron a respaldar la estrategia defensiva desplegada durante el debate oral.
Tras escuchar las declaraciones previstas para este viernes, los jueces de la Sala I del Tribunal de Juicio de Orán —Norma Roxana Palomo, Mario Maldonado y Fabián Fayos— resolvieron disponer un nuevo cuarto intermedio hasta el próximo 1 de junio, fecha en la que continuará la recepción de testimoniales.
El juicio comenzó formalmente el pasado 4 de marzo y, debido a la complejidad de la causa y la cantidad de pruebas incorporadas, se extenderá al menos hasta junio. A lo largo de estos meses desfilaron peritos, investigadores, familiares y distintos testigos vinculados al caso.
El crimen del puestero rural generó fuerte conmoción en el norte provincial por la violencia del hecho y las circunstancias en las que fue encontrado el cuerpo. Desde el inicio de la investigación, la Fiscalía sostuvo que existió una planificación previa y participación conjunta de varias personas.
La calificación legal escogida por el Ministerio Público Fiscal contempla penas de prisión perpetua debido a los agravantes imputados, entre ellos la alevosía y la intervención coordinada de más de dos personas en el homicidio.
En departamentos del norte salteño como Orán, este tipo de hechos suele generar gran repercusión social, especialmente en comunidades rurales donde los trabajadores de fincas y puestos mantienen vínculos cercanos entre sí. El avance del juicio es seguido con expectativa tanto por allegados de la víctima como por vecinos de la zona.
Las audiencias continúan desarrollándose bajo un importante operativo judicial y con estrictas medidas de seguridad, debido a la gravedad del caso y la sensibilidad de algunos testimonios.
En las próximas jornadas está prevista la incorporación de nuevas pruebas y declaraciones que podrían resultar determinantes para el desenlace del proceso. Una vez finalizada la etapa testimonial, se espera que las partes formulen sus alegatos antes de que el tribunal dicte sentencia.
Mientras tanto, el juicio por el asesinato del puestero rural continúa avanzando en Orán y mantiene en vilo a una parte importante del norte salteño, donde el caso todavía genera dolor, expectativa y pedidos de justicia.