En la última sesión de la Cámara de Senadores de Salta, el senador provincial por Capital Roque Cornejo cuestionó de plano la conformación de la Auditoría General de la Provincia.
Aseguró que los nombres propuestos y finalmente aprobados no respetan ni la Constitución local ni la normativa específica que rige ese organismo de control.
El libertario sostuvo que el procedimiento completo debe considerarse nulo. Según explicó ante el pleno, ninguna de las dos designaciones cumple con los requisitos legales exigidos para ocupar una banca en el cuerpo auditor.
En el caso de Miguel Nanni, Cornejo apuntó a la falta de experiencia previa en temas de auditoría. Consideró que esa carencia lo inhabilita para el cargo, ya que la norma exige idoneidad específica en la materia.
Respecto de Gustavo Ferraris, el senador marcó otra irregularidad. Recordó que la reforma constitucional de 2021 prohíbe la reelección indefinida y señaló que este sería el tercer período consecutivo del funcionario en la Auditoría, algo que a su juicio viola expresamente el texto vigente.
Cornejo también cuestionó el armado de la comisión que intervino en la Cámara de Diputados. La ley especial establece que ese espacio debe integrarse con siete legisladores, de los cuales cuatro tienen que ser opositores al gobierno provincial. Sin embargo, denunció que finalmente quedó conformada con un solo representante de la oposición y el resto afín al oficialismo.
Después de enumerar cada una de las faltas que, a su entender, se cometieron, el senador por Capital fue el único que levantó la mano en contra de la aprobación. El resto del cuerpo respaldó las incorporaciones sin objeciones.
Al cerrar su intervención, Cornejo fue contundente: aseguró que, después de la Ley de Lemas, la institucionalidad en Salta “está muriendo”. Con esa frase dejó sentada su posición frente a un proceso que considera viciado de origen y contrario a las reglas que deberían regir el control público en la provincia.