En un contexto de tensiones políticas en Argentina, donde la modernización laboral es un tema caliente, Orozco insistió en que la iniciativa no busca recortar derechos adquiridos, sino actualizar una ley que viene de los años 70 y que solo tuvo parches menores hasta ahora.
El tratamiento del proyecto se postergó hasta febrero del año que viene, a pesar de que el oficialismo contaba con los votos para aprobarlo en la sesión prevista para estos días. Según la legisladora, esta decisión se tomó para abrir el diálogo con distintos sectores que quieren aportar sugerencias, algo que considera fundamental en un país como Argentina, donde los debates laborales suelen caldearse rápido.
Orozco no escatimó en críticas a los sindicatos, especialmente a aquellos que rechazan cambios en el cálculo de indemnizaciones, excluyendo viáticos y vacaciones. Para ella, los gremialistas han intentado "demonizar" una ley que, en realidad, pone orden en prácticas abusivas, como delegados que hacen actividad sindical en horario laboral sin límites, algo que ha perjudicado a muchos trabajadores en provincias como Salta.
En particular, apuntó contra figuras como Jorge Guaymás, del gremio de camioneros salteño, quien amenazó con protestas si los legisladores no explican su postura. La senadora respondió que estos sindicatos, ligados a la CGT, han causado "un daño tremendo" a la Argentina, llevando a que muchas empresas y trabajadores se desafilien para negociar directamente, sin intermediarios que, según dice, no representan realmente a la gente.
A pesar de las resistencias, Orozco remarcó que el Congreso está abierto al diálogo con los gremios locales de Salta, aunque no espera grandes aportes de un sector que, a su juicio, no ha contribuido positivamente. En un país donde la reforma laboral Argentina es clave para atraer inversiones, la legisladora ve esta postergación como una oportunidad para enriquecer el proyecto en beneficio de todos.
Pasando al plano económico, la senadora opinó sobre el Presupuesto nacional, señalando que lo más complicado ya se superó en Diputados, con debates intensos y negociaciones con gobernadores. En Argentina, donde la coparticipación federal es un tema sensible, Orozco criticó que gran parte de los fondos que llegan a las provincias se vayan en sueldos, sin replicar las medidas de ajuste que se toman a nivel nacional.
En ese sentido, cuestionó las prácticas en Salta, como la reciente ley de Ministerios que redujo secretarías de 48 a 30, pero que podría ser solo un "maquillaje" si no implica despidos reales. Para ella, estos incrementos en la planta política suelen aparecer post elecciones, alimentados por compromisos y punteros, en una provincia que necesita un uso responsable de los recursos públicos.
Desde su espacio en La Libertad Avanza, Orozco resaltó las directivas claras para los legisladores salteños: defender ideas liberales, prohibir contrataciones de familiares y armar equipos técnicos. Con nueve diputados provinciales, un senador y varios concejales, el partido busca diferenciarse en la política argentina, atrayendo incluso a exmiembros del PRO y radicales que ahora adhieren a estas reglas estrictas.
Mirando hacia el futuro, aunque faltan años para las elecciones de 2027 en Salta, la senadora no descartó prepararse para competir, criticando la mala administración actual que toma deudas con períodos de gracia convenientes. En un contexto donde la reelección del gobernador es polémica por interpretaciones constitucionales, Orozco enfatizó que su espacio defiende ideas, no personas, y cuenta con un "semillero" de gente preparada.
Finalmente, sobre el sistema electoral en Salta, Orozco abogó por volver a la Boleta Única de Papel, que demostró ser ágil y aceptada en las nacionales. Rechazando el voto electrónico por considerarlo "manipulable" y propenso a fraudes, especialmente en el interior provincial, la senadora llamó a priorizar la transparencia y el ahorro en una Argentina que no puede permitirse gastos innecesarios en elecciones.
Fuente El Tribuno