River Plate dará un paso inédito al permitir la venta de cerveza dentro de su estadio a partir del partido contra Tigre. La iniciativa se implementará como prueba piloto en sectores específicos de las plateas San Martín y Belgrano, incluyendo todos los niveles (inferior, medio y superior), y busca ofrecer a los espectadores una experiencia más completa sin comprometer la seguridad.
El consumo de alcohol estará estrictamente limitado a los espacios habilitados y fiscalizados. La bebida no podrá trasladarse a las butacas, y su expendio seguirá protocolos de control rigurosos. La medida marca un cambio significativo respecto de la norma vigente, ya que la Ley 24.788 prohíbe tradicionalmente la venta de alcohol en el interior de los estadios.
La compra será nominal y anticipada, a través de River ID, y solo podrá realizarse hasta ocho horas antes del inicio del encuentro. Cada persona mayor de 18 años podrá adquirir un máximo de dos cervezas, reforzando la orientación hacia un consumo responsable.
Los sectores habilitados para la venta son cinco: Palcos y Hospitality, Espacio Quilmes en San Martín y Belgrano, Espacio Quilmes Centenario y Espacio Quilmes Sívori. En todos los casos, el expendio estará acompañado de controles de seguridad y convivencia para garantizar que la iniciativa no genere inconvenientes durante el partido.
El cambio refleja una tendencia creciente en los estadios argentinos y latinoamericanos de ofrecer alternativas más flexibles para los espectadores, combinando entretenimiento y normas de convivencia. La decisión también busca analizar la viabilidad de extender esta práctica a otros partidos y categorías, evaluando la aceptación del público y la eficiencia de los protocolos de control.
La prueba piloto de River será observada de cerca por la Liga Profesional de Fútbol y autoridades locales, ya que implica un giro importante respecto del manejo tradicional de eventos deportivos masivos. La experiencia servirá para ajustar los sistemas de seguridad, los mecanismos de venta y los límites de consumo, con el objetivo de ofrecer un modelo replicable en el futuro.
En paralelo, la iniciativa podría impactar en la organización de servicios dentro del estadio, desde la logística de los puestos de venta hasta la coordinación con el personal de seguridad. Los responsables destacan que la medida no busca fomentar el consumo, sino regularlo en un marco seguro y controlado, adaptándose a las demandas de los hinchas y a la evolución de la experiencia en los estadios modernos.
Con esta medida, River no solo prueba un nuevo modelo de atención al público, sino que también redefine la manera en que los espectadores pueden disfrutar de los partidos, incorporando hábitos y servicios que hasta ahora estaban fuera del alcance de los hinchas dentro del estadio. La iniciativa se inscribe en un contexto más amplio de modernización de los recintos deportivos y de búsqueda de experiencias más completas para quienes asisten a los encuentros.