Un derrumbe volvió a complicar la circulación en la Ruta Nacional 9, a la altura del kilómetro 1623, en La Caldera, generando tránsito intermitente y demoras para quienes se desplazaban por uno de los accesos principales hacia Salta capital. El incidente se produjo pasado el mediodía, cuando piedras y material de la ladera del cerro se desprendieron sobre la calzada, obligando a habilitar solo una mano de la ruta.
Este es el segundo desmoronamiento en menos de 24 horas en el mismo sector, lo que encendió las alarmas de los vecinos y conductores habituales del área. Durante la jornada anterior, otro derrumbe había afectado la circulación, y se había señalizado el sector con cintas de advertencia para alertar a quienes pasaban por el lugar.
Personal de Vialidad Nacional, junto a equipos de Tránsito municipal y la Policía de Salta, se encuentra trabajando en el despeje y control vehicular, con apoyo de un camión de Edesa que retira piedras y escombros acumulados sobre la ruta. La situación obligó a los conductores a extremar precauciones y respetar las indicaciones del personal presente, mientras se coordinan las tareas de limpieza y estabilización del terreno.
El tramo afectado es un punto crítico de la ruta, conocido por sus pendientes y la cercanía de la ladera del cerro, donde las lluvias y la erosión suelen provocar desprendimientos. Los especialistas recomiendan, en la medida de lo posible, evitar circular por esta sección hasta que finalicen los trabajos, ya que los derrumbes representan un riesgo significativo para la seguridad vial.
En los distintos momentos del día, se registraron importantes demoras y filas de vehículos esperando para transitar el tramo restringido. Los vecinos de La Caldera manifestaron su preocupación por la frecuencia de estos derrumbes y pidieron que se refuerce la señalización y los controles de seguridad en el sector.
La Ruta Nacional 9 es un corredor clave en Salta, conectando la capital con el sur de la provincia y con provincias vecinas, por lo que cualquier interrupción afecta no solo a los salteños sino también a transportistas y turistas que circulan por la región. Por eso, las autoridades insisten en la necesidad de planificar viajes, revisar el estado de los vehículos y mantener distancia de seguridad al transitar por zonas con riesgo de derrumbe.
El operativo en La Caldera continuará hasta que se logre despejar la calzada y asegurar la estabilidad de la ladera, en un trabajo que combina maquinaria pesada, inspecciones de seguridad y control de tránsito. Los conductores que deben pasar por el área deberán hacerlo con extrema precaución y atender las señales y banderilleros, mientras se normaliza la circulación.
Con este nuevo episodio, la Ruta 9 suma un historial de eventos que alertan sobre la vulnerabilidad de ciertos tramos ante desprendimientos naturales, recordando la importancia de la prevención, la señalización adecuada y la coordinación entre organismos provinciales y nacionales para garantizar la seguridad de quienes transitan por Salta.