El Concejo Deliberante capitalino rechazó el proyecto impulsado por La Libertad Avanza para congelar la Unidad Tributaria. Desde el oficialismo señalaron que la medida podía afectar los recursos municipales en un contexto de menor llegada de fondos nacionales.
Durante la sesión ordinaria, los concejales analizaron la iniciativa que proponía mantener sin modificaciones el valor de la Unidad Tributaria y permitir que el Ejecutivo municipal realizara ajustes presupuestarios en caso de un eventual desfinanciamiento.
Desde el bloque libertario defendieron la propuesta como una forma de reducir el impacto en los vecinos. La concejal Laura Jorge explicó que el valor de la Unidad Tributaria pasó recientemente de $745,30 a más de $811 y recordó que al inicio de la gestión del intendente Emiliano Durand se encontraba en $80.
Según plantearon desde La Libertad Avanza, el objetivo era generar un alivio para los contribuyentes sin afectar el funcionamiento del municipio. Además, sostuvieron que el Ejecutivo cuenta con herramientas para reorganizar partidas del Presupuesto 2026 ante una eventual falta de recursos.
La propuesta también generó cuestionamientos desde el oficialismo municipal. La concejal Eliana Chuchuy rechazó el argumento de que la iniciativa representara un beneficio directo para los vecinos y sostuvo que el municipio atraviesa una situación financiera marcada por la reducción de transferencias nacionales.
En ese sentido, mencionó la falta de envío de fondos vinculados al transporte y al incentivo docente, recursos que, según indicó, impactan en la planificación económica de la ciudad.
Chuchuy remarcó además que la Municipalidad mantiene actualmente varios frentes de obra activos financiados con recursos propios, provenientes de los contribuyentes salteños. Por ese motivo, consideró que congelar la Unidad Tributaria limitaría la capacidad de sostener servicios y trabajos previstos.
“Traer una propuesta así tiene que ver con un populismo libertario”, fue la postura expresada por la edil oficialista, quien calificó la iniciativa como irresponsable frente a las necesidades actuales de la administración municipal.
El proyecto llegó al recinto con dos dictámenes: uno de minoría presentado por el bloque libertario y otro de mayoría que recomendaba rechazar la propuesta. Finalmente, el Concejo Deliberante aprobó este último y dejó sin efecto el pedido de congelamiento.
La discusión por la Unidad Tributaria volvió a exponer las diferencias entre los bloques políticos del Concejo capitalino, en medio del debate sobre el financiamiento municipal y el impacto de las decisiones económicas en los vecinos de Salta.